Entrevista a Martin Seligman, director del centro de psicología positiva de Filadelfia

[Entrevista publicada en EL MUNDO el pasado 10 de Febrero del 2007]

CARGO: Director del Centro de Psicología Positiva. Autor de ‘La felicidad auténtica’ / EDAD: 64 años / FORMACION: Doctor en Psicología por la Universidad de Pensilvania / CREDO: El potencial de la psicología para incrementar la felicidad individual y colectiva / AFICIONES: El ‘bridge’ y la jardinería / SUEÑO: Que los gobiernos potencien el nivel de satisfacción vital de los ciudadanos

A primera vista, Martin Seligman es un hombre serio, muy serio, de una seriedad casi inquietante. Buscamos en su despacho de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia algún objeto sonriente que sirva para aligerar la foto y romper el hielo, pero él mismo nos disuade diciendo que ése en un modo de «trivializar el mensaje», que prefiere mostrarse tal cual es, antes que decir «cheese» («queso») con una sonrisa engañosa y forzada. Luego resulta que sonríe, pero de un modo muy distinto a esa sonrisa facilona y superficial de sus paisanos. Sonríe seriamente o a la europea, por así decirlo. Lo hace con el rigor que cabe esperar de un científico que se ha empeñado en descomponer la esencia de la felicidad para poder medirla y multiplicarla. Durante gran parte de su carrera se dedicó a lo que la mayoría de los psicólogos: el estudio de los traumas, los trastornos y las miserias del ser humano. De la «desesperación» pasó al «optimismo», y de ahí a La Felicidad Auténtica (Ediciones B), que se convirtió en bandera de la psicología positiva, la rama más pujante de una ciencia renovada que él mismo impulsó como presidente de la American Psychological Association.

Pesimista y circunspecto por naturaleza, Seligman -64 años y siete hijos- confiesa haber encontrado la felicidad fluctuando entre un trabajo que le apasiona y una familia que le arropa, más la jardinería, las partidas de bridge por internet y el cuerpo a cuerpo con sus alumnos predilectos.

¿Se considere usted extre­madamente feliz, muy feliz o bastante feliz?

Dejémoslo en bastante fe­liz…

Cuando al vaso está por la mitad, ¿lo ve medio lleno o medio vacío?

Digamos que soy un pesimista de naci­miento, pero, después de tantas años escri­biendo sobra el optimismo, algo ha aprendi­do… Sólo una persona pesimista puede escri­bir seriamente sobre el optimismo.

“La felicidad no existe; sólo existen los momentos felices”. ¿verdadero o falso?

Parcialmente verdadero… Mucha gen­te identifica la felicidad con un estado transi­torio. Las emociones positivas van y vienen, no duran mucho. Somos así, probablemente, como un producto de la evolución, que ha construido las emocionas positivas para que sean cambios momentáneos de nuestra tra­yectoria. Desde este punto de vista, la felici­dad es una sensación fluctuante, compuesta de pequeños momentos. Pero si vamos a las

raíces más profundas de la felicidad, es mu­cha más fácil sostenerla durante un largo tiempo, e incluso durante toda la vida.

Salud, dinero y amor; ¿alteramos el or­den?

Yo pondría el amor por delante. El di­nero puede traer felicidad, pero, a partir de un cierto punto —en el que seguramente está el lector medio de su periódico—, más euros a fin de mes no van a servir de mucho. La salud es un factor sorprendente: salvo que estás muy gravemente enfermo, hasta el punto de no poder funcionar, no interfiere excesiva­mente en la satisfacción vital.

¿Podemos comprar la felicidad?

Bueno, eso es lo que Hollywood nos hace creer, y está muy arraigado en la cultura norteamericana, en contraste con la cultura europea… Digamos que la cara sonriente y el optimismo, la parte más superficial y aparente, son las contribuciones americanas a la psicología positiva. Mientras que la parte serio de la felicidad, la que tiene que ver con el pro­pósito de la vida, es la herencia europea. Por eso me niego a posar junto a la típica sonrisa. Eso es, en todo caso, una caricatura de la felicidad. La felicidad es algo mucho más pro­fundo y serio que un rostro sonriente.

¿En qué consiste la felicidad auténtica?

Lo que yo llamo felicidad auténtica es una sensación de felicidad duradera. Es un concepto tan amplio que lo mejor que pode­mos hacer para estudiarlo científicamente es descomponerlo… Digamos que existen tres tipos de vidas felices. La forma más rutinaria, con la que la mayoría de la gente identifica la felicidad, es la vida placentera, en la que el individuo busca lo que le gratifica y cultiva las emociones positivas. La segunda es la buena vida de Aristóteles, donde lo que cuanta es disfrutar con lo que haces, en el trabajo, en el amor o en el tiempo libre, hasta que te dejas absorber y eres uno con la que estás haciendo (la que mi colega Czikszentmihalyi llama la experiencia óptima o el estado de flujos). La tercera es la vida con sentido, en la que pones tu talento al servicio de otros, o formas parte de algo que es mayor que tú, una institución o grupo de gente comprometida en la misma causa… cada cual hade ser capaz de descu­brir sus puntos fuertes y da alimentarlos en lo posible. Yo puntúo mucho más alto en la número dos y en la número tres, y eso com­pensa mi propensión al pesimismo. Cualquiera diría que la felicidad es algo tan personal que es imposible llegar a una de­finición universal, válida para todos… La noción de felicidad es tan vasta que pueda llevar a la desesperación si intentas es­tudiarle en bruto… A ello se han dedicado du­rante siglos la Filosofía y otras campos, pero es ahora cuando nos estamos acercando por fin e ella con rigor científico.

¿Se puede medir la felicidad como se pesa al pan?

Lo que hemos intentado desde la psico­logía positiva es descomponerla esencia de la felicidad en esos tres apartados que son más fáciles de medir y fortalecer por separado: las emociones positivas, la motivación y el senti­do de la vida. Podemos medir con un test, por ejemplo, las 24 fortalezas personales (curiosi­dad, integridad, prudencia, autocontrol..). Podemos medir también el optimismo a la resiliencia de una persona (su capacidad para hacer frente e situaciones traumáticas).

¿Hasta qué punto llevamos le felicidad o la infelicidad en las genes?

Yo haría otra vez un esfuerzo para dejar el concepto genérico de felicidad de lado… Ahora bien, si me pregunta si las emociones positivas son hereditarias, le diré que hasta cierto punto sí. Por los estudios que se han hecha con gemelos, parece ser que hereda­mos hasta el 50% del bagaje emocional. En una palabra: nacemos predispuestas e ser más amenas optimistas, y eso es algo que no podemos evitar. Por mucho que reforcemos las emociones positivas, parece que nuestro radio de acción no va más allá del 15%. Hay otros estudios que demuestran cómo los ga­nadores de las loterías o las personas que su­fren un grave accidente vuelven con el tiempo a su nivel previo de felicidad…

¿Cómo logramos, entonces, romper esa techo personal?

Las emociones positivas se pueden po­tenciar con herramientas como la medita­ción, la compasión, la gratitud, el humor… Pe­ro una de las aportaciones más liberadoras de la psicología positiva es precisamente que no hay un único camino hacia la felicidad, que hay otros factores que importan tanta a más que un aspecto meramente emocional. El sen­tido de la vida no es una cosa que se herede, es más bien un rasgo funcional que depende del individuo, de sus decisiones, de las cir­cunstancias que se he ida forjando. Si quieres incrementar tu nivel de felicidad, y no puedes ir mucho más allá en tus emociones positivas, seguramente puedas volcarte en algo que te apasione y te ayude a sentirte útil, y eso te ve a afectar a un nivel más profundo.

¿Se puede enseñar a un niño a ser más feliz?

Podemos enseñarle técnicas pare desa­rrollar el optimismo, de modo que sea más proclive e esperar resultados favorables en el futuro. Hemos demostrado que si un niño es capaz de aprenderlas a los 10 años, tiene un 50 % menos de probabilidades de caer en la depresión cuando llegue a la pubertad.. Uno de las esfuerzos más interesantes que estamos haciendo es el introducirle psicología positiva en las escuelas. El año que viene visitaré Australia con un equipo de 20 psicólogos para intentar introducir nuestras técnicas en el programa escolar. Este verano vendrán un centenar de profesores del Reino Unido a Fi­ladelfia para aprender a enseñar optimismo a los niños de 13 años.

Y díganos, ¿es cierto que el matrimonio es una fuente de felicidad?

Si hacemos caso a las estadísticas, la gente casada tiene un nivel de satisfacción vi­tal más alto que el de los solteros o los divor­ciados. Lo que no sabemos a ciencia cierta es si existe una relación causal. Le pregunta del millón es: ¿la gente más feliz se casa o es el matrimonio el que hace a la gente feliz?

Titular de una noticia de primera pági­na: El 51% de las mujeres en Estados Unidos vive fuera del matrimonio, ¿cómo se interpre­ta este hecho?.

Cuanto mayores el nivel riqueza, más se tiende a levantar barreras en la vida perso­nal. Hay razones para pensar que la privacidad y el aislamiento traen infelicidad. Hay también estudios que demuestran que cuanta menos gente tienes a tu alrededor, menos sa­tisfacción vital posees. Los casos de amistad y de pertenencia a una comunidad están cada vez más rotos. Esa es posiblemente una de las razones por las que la depresión está tan ex­tendida en los países industrializados. En si­tuaciones de aislamiento la gente recurre a placeres instantáneos —como el alcohol la droga, el sexo—, como si fueran atajos. Pero a la felicidad no se llega por ahí: la felicidad es más bien un camino de largo recorrido.

¿Tener fe ayuda a ser feliz?

Ser religioso tiene un efecto moderado, y más que la fe, lo que ayuda es el sentido de unidad o de pertenencia a una institución que te protege.

¿Se es más feliz en la primera o en la segunda parte de la vida?

Lo primera parte de la vida es la lucha por saber quién eres, encontrar lo que te mo­tiva, procurarte los medios. Esa lucha es apa­sionante, pero dolorosa, y suele aplacarse en la segunda parte de tu vida. En ese momento es cuando hay más espacio para el sentido y para el compromiso. Las subidas y bajadas de las emociones placenteras, tan importantes en la juventud, tienen menos importancia. Las estadísticas revelan que, al menos en el periodo histórico en el que vivimos, la gente mayor tiene más satisfacción vital que los jó­venes. Nadie sabe exactamente por qué.

Según sus investigaciones, vivir en una democracia rica es tal vez la circunstancia externa que más influye…

Vivir en una sociedad democrática está muy correlacionado con la satisfacción vital. La riqueza, sin embargo, lo es hasta cierto punto. Con los países ocurre como con la per­sones: una vez satisfechas las necesidades básicas, el dinero no contribuye necesaria­mente a la felicidad.

España, por cierto, hace el número 15 en el ranking mundial de felicidad que usted incluye en su libro…

Creo que la calidad de vida en España es bastante buena, por lo que pude compro­bar en mi última visita. Pero le aseguro una cosa: en el punto de riqueza al que ha llegado España, cualquier aumento del PIB no va a producir un incremento de la felicidad… Me interesa mucho lo que ocurra en su país, y allí tenemos a gente como Carmelo Vázquez, ayudando a difundir el mensaje de la psicolo­gía positiva. Acabamos de estrenar nuestro portal en español (www.psicologia-positi­va.com) porque estoy convencido que con el español, el inglés y el chino podemos llegar a medio mundo. España, Noruega y Reino Uni­do son los países europeos donde hemos teni­do una respuesta entusiasta.

En el Reino Unido la felicidad se ha convertido en reivindicación política…

Sí, y ha tenido que ser curiosamente un líder del Partido Conservador, David Came­ron, quien lo introduzca en su campaña. La idea es introducir un indicador comparable al Producto Interior Bruto y que sirva para medir la madurez, aunque vamos haciendo algunos dirían el bienestar de la población… En democracias prósperas prósperas y estables, como España o el Reino Unido, el electorado empieza a hacerse preguntas sobre qué es lo que merece la pena en la vida. Y los gobiernos tienen la responsabilidad no sólo de velar por el PIB, sino también por la felicidad de sus ciudadanos. La psicología positiva está trabajando mano a mano con los economistas para poder dar a los gobiernos una herramienta que les permita medir la satisfacción vital de la población

¿Y cómo replicaría a los que opinan que se trata de una corriente pasajera?

Cuando me eligieron presidente de la Asociación Psicológica Americana en 1996 expresé en público la necesidad de dar un volantazo a nuestra profesión: tenemos no sólo que ocuparnos de las enfermedades mentales, sino de la felicidad de la gente corriente. Las muestras de apoyo entre mis colegas fue enorme, y hasta cierto punta me sorprendió lo rápido que se aceptó la idea de la psicología positiva. El nuestro es un punto de vista nuevo, pero complementario y compatible con el que ya existía.

¿Dejaremos de mirar con recelo al psi­cólogo?

Yo creo que la percepción del psicó­logo ha cambiado ya notablemente. En los viejos tiempos, cuando tomaba un avión y le revelaba mi profesión a mi compañero de viaje, su tendencia era la de salir corriendo a otra fila. Ahora noto que la gente se arri­ma a mi.

Háblenos de la contribución de su hija Ni­kki a la psicología positiva…

He escrito mucho sobre ese momento por­que fue como una epifanía. Me encontraba en el jardín, escardando las malas hierbas, y mi hija bailaba a mi alrededor, y arrojaba las males hierbas al aire. Le grité que dejara de hacer eso. Se fue muy enfadada y a los pocos minutos volvió y me dijo: “Cuando cumplí los cinco años prometí no gimotear más y eso hice. En cambio tú, sigues siendo un gru­ñón”. Aquella observación se me quedó gra­bada y me hizo cambiar. Entendí que educar a un niño no consiste en corregirle constan­temente, sino en apreciar sus puntos fuertes, y en alimentarlos todo lo posible. Me pre­gunté también si la principal contribución de la psicología podía ser también esa: ayudar a la gente a encontrar sus propias virtudes y a ser más felices.

¿La familia y el trabajo son sus mayores fuentes de felicidad?

Así es, pero para mí van muy unidos. Ten­go siete hijos, dos de un matrimonio ante­rior, y tanto ellos como mi esposa, Mandy, han sido siempre un acicate en mis pesqui­sas. El trabajo y la familia fluyen libremente en mi vida: salto de uno a otro sin proble­mas. Trabajo desde casa muchas veces veces. A veces juego con los niños mien­tras intento escribir algo. El juego es para mí una dimensión muy importante porque te devuelve a ese estado de fluidez de cuando eras niño.

¿Alguna otra pasión en sus ratos libres?

La jardineria. Me puedo pasar horas con las plantas: me conecto con el mundo natu­ral y es una manera de trasmitírselo también a los niños.

¿Sigue practicando la escuela en casa?

Las dos mayores tienen 15 y 17 años y ya se han incorporado al sistema escolar., Yo no voy haciendo proselitismo del homeschooling, pe­ro en nuestro caso ha funcionado estupenda­mente. Mi esposa y yo somos profesores y dis­frutamos compartiendo con ellos la aventura del aprendizaje, ¿por qué delegarlo en otros? Pero la razón principal por la que decidimos no escolarizar a los niños fueron mis viajes. Cuando me hicieron presidente de la Asocia­ción Americana de Psicología estaba constan­temente de aquí para allá: nos llevamos la fa­milia a cuestas y aprovechamos los viajes pa­ra aprender sobre la marcha. Cuando estuvi­mos hace unos años en Madrid, visitamos El Prado y todos los grandes museos. Los niños se trajeron bien aprendida la lección de histo­ria y arte español.

En el mundo sombrío en que vivimos tras él 11-S, ¿qué puede hacer la

psicología positiva para devolvernos el optimismo?-

Soy muy realista y no creo que tenga que ser usada para-distraernos sobre los problemas del futuro. Pero tampoco podemos caer en el error. Bin Laden es muy pequeño comparado con Hitler. En el siglo XX se ha derrotado al fascismo, aunque haya costado dos terribles guerras, y ésa es una buena medida para calibrar de lo que seremos capaces en este siglo… Hay que tener en cuenta un fenómeno muy curioso: el “bache del optimismo”. Tendemos a ser optimistas sobre nuestras propias vidas y pesimistas sobre la marcha del planeta Si preguntas a los estadounidenses cuáles son la posibilidades de una guerra nuclear en los próximos 10 años, te dicen que creen que del 50%. Si les preguntas qué esperan de sus vidas en ese mismo periodo de tiempo, el 80% contestará que confía en que las cosas vayan a mejor. Parece incompatible pero es así y ocurre en todo en el mundo.

Acerca de pablolopez

Soy periodista, estudiante de periodismo, nací el 5 de Octubre de 1987 en Madrid, aunque estoy muy vinculado a la ciudad de Sevilla en la que viví un año. Además del periodismo me atraen otras muchas cosas como la poesía, la literatura, el arte, la filosofía, la psicología, en el fondo el pensamiento en general y todo aquello que exalta al ser humano. Soy un ser exaltado, entusiasta, aunque vergonzoso y tímido. Mi forma de pensar camina entre el idealismo y la realidad pasando de un lado a otro, pero prefiero luchar por el idealismo porque es la única forma de cambiar, aunque sólo sea un poco, el mundo. Creo que los cambios deben empezar por uno mismo y que no hay mejor forma de predicar que con el ejemplo. Soy un escéptico pues, como Arcesilao, pienso que "no existe representación que, aún pareciendo verdadera no pueda ser falsa" y que ni siquiera sabemos si no sabemos nada. A pesar de todo, nuestras limitaciones nos permiten conocer el mundo lo suficiente como para vivir en él y ser felices que, al final, es lo importante. Puedes visitar mi blog personal en http://pablolopez.org Ver todas las entradas de pablolopez

31 comentarios to “Entrevista a Martin Seligman, director del centro de psicología positiva de Filadelfia”

  • Modesto Ramos Nieto

    Soy Psicologo clinico y estoy sensibilizado con el pensamiento de la Psicologia positiva y me resulta de mucho interes la agudeza de que se plantea en esta entrevista .
    quisiera tener mas contacto con ustedes y poder nutrirme de sus reflexiones y su manera de hacer ciencia, asi como de las ofertas y posibilidades de superacion que existen en la universidad de Filadelfia para estudiar alguna especializacion en Psicologia .

    atentamente , en espera de respuesta
    Lic .Modesto Ramos Nieto

  • Sheila

    Soy profesora de magisterio y secundaria, resido en Tacuarembo, un pequeño departamento de Uruguay.
    Me interesa la tematica referida a la psicologia positiva, comparto plemamente sus ideas, desearia recibir mas informaciono o saber donde debo dirigirme.
    Creo que la educacion es campo fertil para trabajar en esta area.
    Desde ya gracias.

  • pablolopez

    Buscaré información al respecto, si estáis interesados en la psicología positiva, aunque no sea considerada como tal, os recomiendo la lectura de los libros de Viktor Emil Frankl.

    • Paty Torres

      HolaPablo,

      Yo aquí leyendo el articulo y su comentarios.
      Y cuando vi tu foto no pude evitar escribir para decirte
      Que hombre tan guapo !!!

  • investigadora

    Esta es la psicología más positiva:

    Juan 10:10

    Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia.

    Yo soy la luz del mundo; el me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

    La paz os dejo, mi paz os doy. Yo no os la doy como el mendo la dá. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo.

    (Jesús de Nazaret).

    Si quieren saber como encontrar verdaderas respuestas a los problemas de vida, lean el Evangelio de Juan. Realmente funciona.

    Saludos

    • ingrid

      wowwww!!!! totalmente de acuerdo, solo el gozo y la paz que da Dios es real.

      Saludos!!!!

  • pablolopez

    “Lo poco agrada y lo mucho enfada” (refrán español)

  • investigadora

    ¿Que quiere decir ese refrán?

    ¿Que es lo que enfada? ¿Porque lo poco agrada?

    Explicate, por favor.

  • pablolopez

    el refrán significa que cuando las cosas se dicen pocas veces se agradecen, pero que cuando se dicen mucho cansan.

    Usas un método para convencer que resulta un poco anticuado. La repetición se usaba en la publicidad de mediados del S.XX y en aquel momento fue eficaz, pero hoy día no lo es.

    Te recomiendo cambiar tus estrategias retóricas si realmente quieres convencer a alguien de algo investigadora.

    Saludos.

    • C. Donoso

      Estimado pablo, me encanta la propuesta de la nueva corriente de la psicologìa Positiva; pero me parece de muy interesante igua que la Sra. investigadora cite algunos pasajes bìblicos como otros citarìan a Aristoteles, Platòn y sòcrates quienes tambien se cuestionaron el bienestar.
      Me parece muy bien que la investigadora y cualquier persona que entre a este espacio use el lenguaje “que le de la gana” para expresar su afinidad con la “Felicidad”.
      Atte,
      C. Donoso

  • investigadora

    Hasta la fecha solo he hecho un comentario. No veo donde he repetido algo. ¿Me lo puedes indicar?

    • Kory

      You’ve really captured all the esestnials in this subject area, haven’t you?

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      JbpLqf mxrapnamvfxa

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  • pablolopez

    Un comentario en esta entrada, venga investigadora, sabes a que me refiero. A mí no me molesta que defiendas tus ideas, pero creo que hay formas más eficaces de conseguir que la gente cambie de opinión.

  • Apología del optimismo o por qué odio el pesimismo « Sin Futuro y Sin Un Duro

    [...] – Entrevista a Martin Seligman. [...]

  • angelica

    hola. felicito a este grandioso hombre por permitirnos entrar en este mundo de la felicidad a traves del optimismo. mil gracias.
    soy docente y estoy muy interesada en conocer en profundidad acerca de l psicología positva. si tienen alguna programacion diplomado, especialización donde pueda participaR, bien agradecida estare.

  • Alfredo Rojas Otálora

    Bueno, es impresionante el enfoque de esta teoróa, sin embargo hay algunas cosas un poco simplificadoras, y creo que hay que mirar la complejidad de la mente y entender que la mente humana es compleja con cosa buenas y malas, y si no porque hay tanto crimen y corrupción? no solo los terroristas llamense Osama, FARC o ETA, sino los gobermnantes corruptos y que mienten y engañan de que manera como Bush por ejemplo. Entonces creo que hay que ir más profundo sin quitarle el valor a la propuesta ir por la parte buena del hombre y recupérar lo psoitivo, pero creo que hay que integrar más la psicología mirar lo que han dicho Freud, Erikson, y otros que tienen mucho valor y analizarlo, pero también mirar porque ha triunfado la opresión del hombre bueno.

    Creo muy valioso el aporte del Dr. SEligman, y estoy segurp de que hay que ampliarlo y difundirlo, pero también completarlo e integrarlo.

    Estoy trabajando como candidato a Doctorado en una visión de la psicología dinámica que ya ha dado resultado para ayudar a generar niños positivo (Buscar Pisotón en cualquier buscador) Este programa para el desarrollo psicoafectivo ya ha sido probado en cinco paies de Latinoamerica(Colombia, Ecuador, Bolivia, Panamá y México), a raiz de la investigación de la Dra. Ana Rita Russo, y con el apoyo de la U. del Norte, en Barranquilla, Colombia, y creo que hay que integrar estas investigaciones con las que genera el Dr. Seligman para lograr ampliaciones de las fronteras de la Psicolog´´ia.

    Bueno, espero lograr estas busquedas de integración.

    Cordialmente

    Alfredo Rojas Otálora
    Psicólogo, Candiadto a Ph. D.

  • Gustavo Rivera

    Me parec muy interesant la entrevista y la Psicología positiva como una forma de identificar las necesidades y potencialidades del ser como catalizadores de la felicidad…. aunke como medimos la Felicidad?… iteresante cuestion Soy Gustavo Rivera psicologo egresado de la Universidad Surcolombiana, vivo en Neiva Huila Colombia

    !ke viva jesus!

  • JESSICA TORRES

    Soy estudiante de psicología de la UNAD-Barranquilla.
    Despué de leer los comentarios y a titulo personal, creo que debemos enseñar a nuestros niños desde muy pequeños a que para obtener la felicidad hay que dar todo de cada uno entendiendo que las cosas no se ganan tan facilmente como la mayoria de los niños lo ven.
    Soy docente y he podido observar de cerca a los niños y adolescentes que siendo muy pobres son felices , mientras niños con muchas comodidades son extremanamente infelices.
    Pienso que si les enseñamos a que podemos ser felices con lo que se tiene , claro aspirando a más, pero que si no se logra ,eso no debe ser una trajedia en la vida.
    Desafortunadamente, los adultos de hoy, les estamos dañando la vida a los niños, creyendo que dandoles todo lo que quieran estos serán felices, sin enseñarles que la felicidad se gana.

  • leo

    Coincido con algunas ideas de Seligman, sobre poder ver y apreciar lo positivo de las personas pero no en su método. y tmb hay q saber enfrentarse con lo que no nos gusta

  • carlos pulido

    Estoy deslumbrado como un cambio de enfoque puede hacer que las investigaciones se redefinan y sirvan de verdad al ser humano integral

  • Clau

    Es importante hacer un análisis más serio de lo que se trata la psicología positiva , y no quedarnos simplemente con una entrevista .
    Seligman es quizás uno de sus representantes más asiduos; sin embargo debemos estar claros que se trata de un MOVIMIENTO que promueve el ESTUDIO CIENTIFICO de las caracteristicas positivas de las personas y de las instituciones positivas ; cuyos fundamentos filosóficos se remontan a ARISTOTELES(“La virtud surge y crece principalmente de la enseñanza; esta es la razón por la que requiere experiencia y tiempo”); con ciertas raíces de la psicología Humanista (visión positiva);del Conductismo (el método riguroso)y tb .influencias de lo Cognitivo (causas del comportamiento y autocontrol).

    Es un tema para desarrollar y aplicar…
    Saludos
    Clau
    Santiago de Chile

  • Alicia Gonzalez Perez

    He leido la entrevista y me ha parecido realmente interesante, estudio 1º de psicología en la Universidad de Málaga y me mandaron un trabajo sobre un cientifico dentro del campo de la psicologá y escogimos a Seligman, es una pena que no se le dedique más tiempo a este cientifico, aunque se trate de la asignatura de historia de la psicología, creo que su aportación es lo bastante importante como para verlo con mayor detenimiento, ya que ha cambiado la forma de estudiar la psicología y el modo en que la gente entiende la psicología.
    Muchas gracias.

  • Julian.

    Me parece muy simplista. Al final, la felicidad, depende, básicamente de tres cosas muy básicas, 1-estar ocupado haciendo algo que te distraiga, si aún encima te apasiona, ya no necesitas nada más en la vida. 2-Relacionarse con otros, aunque sea con uno o dos personas. 3-No padecer enfermedades cerebrales, tales como Trastorno obsesivo compulsivo, depresión, trastornos de la personalidad, un trauma severo etc etc.
    Así que hay un tanto por ciento de la población que o bien tienen enfermedades cerebrales, y por lo tanto, sufren para tener una relación normal con los demás, para disfrutar haciendo algo, para distraersa, para mantenerse ocupado, para no estar constamente preocupados. En ocasiones, un trauma severo, como la persona que pierde un hijo en un accidente, o que se queda sin familia o cualquier otra desgracia de este tipo, priva a la persona de ser feliz. Cuando una madre pierde a sus hijos, normalmente queda amputada emocionalmente, si a eso le añades falta de ocupación, ya tienes una persona infeliz.
    No me gusta nada que se estigmatize al enfermo cerebral y desgraciadamente en esta sociedad, los enfermos cerebrales son incomprendidos, por lo que su capacidad de adaptación es mala. No pueden competir en igualdad de condiciones, por una pareja, por un empleo, por una terapia en condiciones. Por eso, muchos se ven abocados al consumo de sustancias, a la perdicción. Dice selligman que en España los ciudadanos tienen dinero suficiente para ser feliz, y sin embargo, los enfermos cerebrales, no diagnosticados, están en el paro, sin cobrar nada, sin trabajar, porque no tienen las funciones volitivas como los demás, porque son incapaces de relacionarse de un modo adecuado para obetener ese empleo, porque no resisten una oposición etc. Y así se pasa la vida, hasta que se mueren. Si al menos tuviesen una buena red de asistencia médica y social, seguramente, podrían trabajar a tiempo parcial. Ser feliz, depende, es cierto, de unirse con un montón de gente y luchar por un objetivo común, como pertenecer a una asociación. Lo malo, es que los enfermos cerebrales, son egocéntricos por naturaleza y los objetivos en común, al final entran en conflicto con su yo dañado. En fin. No es tan sencillo, eso quería decir. Deberíamos hacer más y hablar menos. Estoy harto de que me vendan la moto con teorías, y teorías y teorias, etc etc…en mi consulta la teoría no se cumple. Tienes que buscarte la vida y sacarte tus propias teorías contra un mundo competitivo y cruel en donde nadie te da oportunidades, salvo que sea chuparte los cuartos para venderte un producto.

  • La Gran Rata Blanca I: Indefensión Aprendida | The Contact Center.es

    [...] aquel baile de conductas, un joven investigador, Martin Seligman , estaba investigando cual sería el comportamiento previsible si en vez de permitir algún tipo de [...]

  • C. Donoso

    Estimado Pablo lleguè 3 años mas tarde para responder a lo que la Investigadora comentò arriba, y quiero que sepas que me encanta la propuesta de la nueva corriente de la Psicologìa Positiva como un mètodo para estar mas pendiente del Rumeante que llevamos por dentro y hacernos mas conscientes de las Fortalezas para desarrollarlas; pero me parece de muy interesante igual que la Sra. investigadora cite algunos pasajes bìblicos para expresarse; como otros quizà citarìan a Aristoteles, Platòn y sòcrates que jamas pasaran de moda y quienes tambien se cuestionaron el bienestar, la virtud y el hedonismo.
    Por eso, me parece muy bien que la investigadora y cualquier persona que entre a este espacio use el lenguaje “que le de la gana” (con respeto) para expresar su afinidad con la “Felicidad”; porque aunque no soy catòlica pienso que el Primer cientìfico fue Santo Tomas ” Ver para creer” y si la psicologìa Positiva està tratando de darle ciencia a la felicidad no crees que el los creyentes tambien hay ciencia? y Comno dijo Albert Einstein “La ciencia sin fe es coja, pero la Fe sin ciencia es Ciega”.. para mì Einstein ni ninguno de los Grandes ha tratado de convencer a NADIE de NADA!.
    Atte,
    C. Donoso

  • Sergio

    Hola, he encontrado este powerpoint sobre la vida de Martin Seligman, es muy interesante! Puede interesaros, a mí me pareció muy bueno.

    http://www.ppsmil.com/powerpoint-martin-seligman-psicologo-y-escritor-norteamericano-652.html

    Un saludo!

  • ELIZABETH MONTENEGRO

    I want to interstanding about a course of positive psicology. Thanks …

  • Fernanda.

    Hola; me llamo Fernanda y trabajo en capacitación laboral.Me interesa mucho el tema porque tengo que capacitar a trabajadoes a los cuales no les gusta su tarea.Yo soy profesora en Cias. de la Educación con orientación en Psicología educacional y me gustaría recibir más información sobre este tema.
    GRACIAS

  • leticia pueyes tobar

    me alegro por la valentia de la investigadora de saber y comentar lo que sabe me alegro que hombres evolucionados quieran comprender como ser felices me alegro que hombre guapos no sean mas que eso , me alegro por todo lo aprendido. gracias a todos

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