No hay más que encender la televisión y visualizar el primer canal que aparece para darse cuenta de que la televisión de hoy es pura basura.
Cada vez pienso más en la gran oportunidad que se ha perdido a la hora de utilizar dicho medio. Una experiencia televisiva que ha seguido la misma suerte que la radio en el siglo XX: de la transmisión de contenidos culturales y educativos a la pura comercialización.
Un imperialismo imparable, del que sólo se puede salir mediante la utopía.
Sólo hay que ver el último reality show que circula por Antena 3 para darse cuenta de que la televisión ha muerto. En dicho “programa” se pueden escuchar frases como: “si no tienes una bonita dentadura no puedes expresar todo lo que hay en tu interior”.
¿De verdad creéis que la televisión debe enseñar esos valores? ¿Por qué la mayoría de la gente se traga estos programas? ¿Es posible que la televisión ya no tenga remedio?
Y ya no sólo son los programas de televisión, también pasa con la publicidad. Si os fijáis por un momento, la mayoría de los anuncios en televisión tienen que ver con los productos bajos en calorías, en cosmética, cirugía estética…
La imagen ha conseguido desbancar casi por completo a la cultura. ¿Podría cambiarse todo esto? Es difícil, pero mientras unos pocos nos preocupemos por el tema yo creo que contribuiremos a ese cambio que todos deseamos.
Porque nos merecemos una televisión mucho mejor, porque no nos merecemos ver tanta basura.





4/04/07 at 11:46
Una buena noticia es que la TDT trae una mayor oferta de canales entre los cuales se pueden encontrar algunos de interés.
En cuanto a las televisiones de “toda la vida” (de la democracia española) se salvan algunos programas, pero las mejores horas están reservadas para nuestra “nueva cultura” de bifidus, soja y prensa cardiovascular (del corazón, pero suena mejor asín)
En fin, es una pena, pero parece que la gente prefiere cotilleos a análisis o noticias acerca de lo que sucede en el mundo.
4/04/07 at 14:57
Lamentablemente para mi la televisión como medio de entretenimiento ha muerto.
Me niego rotundamente a pasar mi escaso tiempo libre dejándome tomar el pelo, insultar, manipular, etc. Nos toman por tontos. ¿Por que? Muy fácil, porque lo somos. Da igual lo que nos pongan, nos lo vamos a tragar. No tenemos el más mínimo aprecio por nuestra cultura, igual que no lo tiene por sus pulmones el fumador. Ver la tele hoy es como inocularte un virus que te va a ir comiendo lentamente tus ideas, iniciativas, autoestima y por supuesto el tiempo, que es lo más valioso que tenemos.
¿Solución? Claro que la hay. Dejarla para los pobres de espíritu y buscar otras formas de ocio e información.
Buena entrada. Un saludo
4/04/07 at 21:59
Gracias a vosotros por leerlo. La verdad es que es un tema bastante interesante para debatir, deberíamos de grabar un día un debate por radio en la facultad sobre esto y colgarlo en Internet.
Si os parece interesante, un día pondré unas soluciones que aporta Agustín García Matilla en su libro: “Una televisión para la educación (La utopía posible”
5/04/07 at 11:33
El tema es muy interesante, sí. Y yo dejo una reflexión que es la que nos debe, creo, guiar en este tema. ¿Es la televisión que tenemos la que quieren las cadenas y los programadores o la que quieren los espectadores? Porque lo que es innegable es que la televisión sigue teniendo un elevado nivel de audiencia y sigue siendo parte vital del entretenimiento de los españoles. Eso quiere decir que los españoles ven lo que les echan las cadenas.
Cuando TVE decidió intentar apostar (con menos acierto del buscado, sin duda) por una televisión de calidad al margen de los resultados de audiencia, ha visto el canal público como su share ha caido bastante. Incluso en los informativos. Así que es algo difícil de calibrar…
13/07/07 at 22:56
hola
17/07/07 at 10:44
Hola!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
¬¬
¿quién ere?
9/03/08 at 03:18
[...] ¿Qué le pasa a España? [...]
13/01/09 at 11:00
Análisis crítico de 50 personajes infantiles y juveniles
de las principales series de producción nacional emitidas por Antena 3 y Tele5.
Desde la Asociación Plaza del Castillo de Usuarios de Medios de Comunicación, iniciamos 2009 con la divulgación de una serie de estudios de investigación para la formación de los usuarios, en colaboración con el Departamento de Consumo del Gobierno de Navarra.
Es una gran satisfacción presentar a la opinión pública el trabajo de análisis de 50 personajes infantiles y juveniles,:realizado por la periodista Carmen González Vicente, miembro de la asociación, y autora de algunos de los estudios más relevantes que hemos venido presentando en los últimos años. En él se analizan las principales series de producción española emitidas por las cadenas privadas de mayor difusión nacional (Antena 3 y Tele 5).Hospital Central, MIR, AIDA, Escenas de Matrimonio, Cámera Café, Sin Tetas no hay paraíso, Yo soy Bea, IMPARES, los Hombres de Paco, LALOLA, Física o Química, el Internado
El estudio se ha realizado analizando al menos cuatro capítulos de cada temporada emitida, remontándonos al inicio de las emisiones hasta el momento actual de conclusión del estudio (diciembre de 2.008), lo que permite observar la evolución de alguno de los personajes y el propio crecimiento de los mismos ya que se trata de personajes de poca edad, cuya personalidad está en plena formación.
Se analizan críticamente, centrándose en la descripción que de los mismos se hace en las páginas web oficiales de cada serie (motivo por el cual aparece edulcorada y carente de cualquier crítica), y contraponiéndola con las conclusiones obtenidas tras el visionado y estudio pormenorizados. Se aportan datos de audiencia para dar idea de la difusión total de estos productos.
Como no podía ser menos, en las correspondientes webs, se cuida el marketing y se ofrecen multitud de productos de venta relacionados con ellas, desde politonos para los móviles, hasta mochilas, camisetas, etc.
50 personajes analizados.
Si bien el número de personajes infantiles y juveniles es elevado, también es cierto que la verosimilitud de los mismos resulta muy difícil de defender. Sorprende, así mismo, el poco trabajo de caracterización, ya que se presentan arquetipos sin matizar con características de comportamiento demasiado exageradas.De las descripciones y el visionado se han obtenido conclusiones del carácter general de cada serie. En ellas, no se plasman solamente las situaciones ficticias sino que también aparecen valores de la sociedad actual que marcan las vidas de cualquier persona: humanos y sociales, nuevas tecnologías, indumentarias, normalización de comportamientos sexuales considerados hasta hace poco como censurables socialmente, etc.En muchas ocasiones, esos valores o contravalores, son exagerados hasta el límite .
Verosimilitud difícil de defender. Romper tabúes
Resalta la pretensión que tienen muchas de estas series de “romper tabúes sociales”.pero se limitan, casi exclusivamente, en favor de la homosexualidad, ya que, el resto del los tabúes, el materialismo más exacervado, el sexismo, las mujeres objeto, etc. se siguen perpetuando en muchos de los estereotipos/personajes analizados. Otro de los aspectos que destacan en las conclusiones del estudio es que temas como la trascendencia, la política , la espiritualidad, ni tan siquiera la cultura en sus más variadas formas, apenas ocupan ninguna frase de estos personajes, que tienen su principal foco de interés (en la mayoría de los casos) en el materialismo y el sexo. La mejora de la situación individual mediante el esfuerzo, ya sean los estudios o el trabajo no es considerada como una opción en la vida.,únicamente urbana, muy de gran ciudad.
En cuanto a los personajes infantiles, están tan apegados a las nuevas tecnologías y se pone en sus bocas contestaciones tan “ingeniosas” que no parecen niños. Si bien hay ejemplos de personajes con algún hábito de estudio, también es cierto, que otros no muestran ningún interés y no son estimulados para ello. El estudio no se muestra como un valor positivo en si mismo, sino como una obligación.
Son niños y jóvenes bastante afortunados, en general, ya que casi todos gozan de una excelente salud y un inmejorable aspecto. Ausencia total de personajes con lógicas limitaciones humanas.
Adolescentes y promiscuidad sexual
Hay muchos personajes cliché Lo que es común a todas las series, es la marcada, casi podría llamarse obsesión, por las relaciones sexuales. Algunas de las series prácticamente basan el peso de sus historias en eso, en como “se enrollan” unos con otros .De nuevo recalcarlo, destaca el enorme materialismo de la juventud, y la marcada importancia del sexo. En general, no se hacen preguntas sobre su futuro, sobre el trabajo, sobre la dificultad de cumplir sus sueños. La belleza, el “ir a la moda”, la promiscuidad sexual y la amistad son los valores más preconizados por estos personajes, que, a pesar de estar en edad escolar, solo excepcionalmente, otorgan importancia al cultivo personal, al estudio.
Incomunicación familiar
En general, los adolescentes son presentados de una manera muy estereotipada, más que personajes elaborados. Presentan una gran incomunicación con sus familias y su ámbito de expresión es el colegio y los amigos. Lo curioso es que, esta visión no es nada real, la comunicación entre los adolescentes y sus familias, hoy en día, es mejor que nunca, y si en estas series se refleja lo contrario, se hace, precisamente, desde la propia voluntad de los adolescentes de no acercarse a su entorno familiar.
Resulta, cuando menos curioso, que no suelen tener entornos familiares normales, entiéndase por normales, convivir con su madre y su padre y sus hermanos o hermanas… Parece que los guionistas no contemplan estas situaciones como interesantes para la trama, por más que es lo más común en España, (la familia descrita anteriormente), es la menos común en las series españolas. Esta paradoja, ¿se supone que se debe al afán de romper tabúes?, ¿es una forma más de deconstruir la sociedad?, ¿es el tipo de vida que llevan los guionistas y el único que conocen? Estas preguntas y otras parecidas surgen una y otra vez con el visionado de las series. Apenas hemos encontrado personajes adolescentes con la suficiente verosimilitud y credibilidad como para constituir una identidad con calado.
Conclusión
Dada la repercusión social del material analizado y su impacto en la audiencia juvenil, es interesante resaltar lo poco que se parecen estos personajes a la mayoría de la juventud española. Bien es verdad, y este trabajo lo corrobora por tanto, que la televisión de ninguna manera refleja la sociedad que vivimos sino que, por desgracia en muchos casos, la influye.
Pamplona –Madrid Enero de 2008
Carmen Gonzalez Vicente.
Periodista, Técnica de Igualdad
Maribel Martínez Éder.
http://www.asociacionplazadelcastillo.org
Integrante de FIATYR (Federación Ibérica de Asociaciones de Telespectadores y Radioyentes)
Mediátics primera consultoría audiovisual on-line