Nótese que digo “la universidad” y no “una universidad” no me refiero a ninguna universidad en particular, sino a todas en general. Aún tengo poco investigado el asunto, pero, según me ha comentado un miembro del profesorado de la Universidad de Sevilla, el nivel de la universidad se verá mermado debido al Plan para la Renovación de las metodologías docentes. Este miembro del profesorado de la facultad de comunicación de Sevilla me manifestó su inquietud ante la degradación del nivel académico que se plantea en esta nueva “mejora” de la educación universitaria española.
El denominado “proceso de Bolonia” parece del gusto de los políticos, pero no parece gustar mucho a algunos profesores y, sobretodo, a los estudiantes españoles que poco acostumbrados a salir a la calle han preferido quedarse en su casa o de botellón, como cuando se organizaron aquellos macrobotellones, mientras los estudiantes franceses se manifestaban por un trabajo digno. Los estudiantes españoles no parecen dispuestos a decidir sobre la formación que recibirán.
Lo importante para una buena universidad son los profesores, una buena evaluación de los profesores podría mejorar mucho la universidad, porque antes incluso de llegar a la universidad, la imagen que tienen los españoles de los profesores universitarios es que son unas personas que sueltan su discursito y pasan del alumno. Lamentablemente en algunos casos es así, pero, por supuesto, no siempre. El objetivo en mi opinión, debería ser elevar la calidad docente, para así mejorar la calidad de la educación que los estudiantes reciben.




