Dos velas
Dos velas, a dos velas, tal como que así estamos, la que ponemos al demonio y la que ponemos al santo, la que ponemos al jefe y la que ponemos al sindicato, pero la cuestión es que estamos a dos velas porque, como suele ocurrir, no sabemos quién ganará el partido.
Ya sabemos que se nos viene encima una crisis económica del copón, si es que no la tenemos ya encima. Para algunos no va a ser crisis porque acaban de conseguir un trabajo (como un servidor), pero seguro que más de una va a notar las consecuencias de esta desaceleración, ralentización, crisis, estanflación o como quieran llamar a esas “preocupaciones económicas” que están dale que te pego en las cabecitas pensantes de economistas de medio mundo.
Lo que me consuela es que dicen (dicen) que la crisis terminará en dos años y ese es el momento justo en que acabo la carrera. Esperemos que sean largos años de bonanza económica que me permita ganar dinero, invertir y convertirme en un Rockefeller de la sity. Por suerte soñar siempre fue gratis, aunque a algunos les cueste más que a otros. De momento seguiré viviendo la realidad:
Estoy sin futuro y sin un duro.









Así me temo que estamos todos, y mucho más tiempo que vamos a seguir así (al menos yo). Qué pena, con una Feria del Libro a la vuelta de la esquina, y yo con quince euros pa echar el mes.