¿quién no ha intentado alguna vez (quizás más de niño que de adulto) imitar a sus padres para que éstos se sientan orgullosos de sus hijos?
He aquí algunos ejemplos que suceden en la vida cotidiana, que hacemos o que vemos de los que los niños toman nota inconscientemente y acaban haciéndolo sin saber porqué. Así que, cuidado con todo lo que hacemos y decimos porque no todo puede ser positivo.
Durante el Holocausto me sentía judía; ante el genocidio palestino, me siento palestina.
Living & Learning. Vivir y aprender es mi lema. Inconformista, inquieta, emprendedora, inexperta en el arte del vivir, en potencia, bromista nata, inocente hasta el final, lectora habitual, escritora por sentimiento, con objetivos claros, prioridades claras, aunque para la mayoría desordenadas.
Simplemente disfruto lo que hago y hago lo que disfruto.
Espero que lo de "sin futuro y sin un duro" solo sea el nombre de un gran blog. ;)
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24/07/08 at 14:54
Me pareció buenísima esta campaña. Hace poco la vi en un seminario de educación y creo que causó un buen impacto.
Este es el tipo de publicidad que me gusta, la que pone a la gente de frente a sus comportamientos.
Besotes y abrazotes.