El paro campa a sus anchas, la inflación y los tipos de interés están por las nubes, la enseñanza española es pésima, y cualquier día de éstos coge Rusia y nos aprieta las tuercas bien apretadas. Pero, ¡par Dieu!, nada de eso importa. ¿Acaso no es mucho más trascendental para el destino de la humanidad el ir todos los domingos al Coliseo estadio a presenciar el circo, aunque cada vez venga con menos pan?
Menos mal que los españoles, una vez más, demostramos clarividencia a la hora de establecer nuestras prioridades. Como dice un amigo mío: “vuelve el fútbol, se olvida todo lo demás“.





8/09/08 at 18:51
Alguna gente no tiene bien establecidas sus prioridades, pero también es cierto que si ése es su “hobby” o “caprichito” también tienen derecho. Quizás recortan a la hora de salir a cenar, o de ir al cine, o de tomarse un paquete de tabaco al mes en vez de cuatro, vete a saber.
8/09/08 at 19:40
No hay crisis ninguna cuando algo te gusta y lo quieres hacer de verdad.