Cada año, el Ayuntamiento de Sevilla tiene que pagar el entierro de más de 80 personas, la mayoría de ellos indigentes y personas que viven en la extrema pobreza. En 2007, por ejemplo, fueron 81 las personas las que necesitaron de este servicio, que incluye el enferetramiento y acondicionamiento del cadáver, un féretro de material homologado, un sudario de material biodegradable y el traslado en vehículo hasta el cementerio. A todo ello también se le añade el coste del material y de los trabajadores.
Todo ello, por el módico precio de 160 euros. Un precio irrisorio frente a los 2.500 euros de media que cada español gasta en su inversión “más segura” de todas cuantas haya hecho en vida. Este tipo de sepelios cuestan nada más y nada menos que 15 veces menos de lo que cuesta un entierro medio, que se dice pronto. Para ello hace falta poseer el certificado de indigencia social. A pesar de ello, seis de los enterrados carecían del mismo, y con todo fueron enterrados tan cristianamente como aquellos que pagan por morir.
Lo que me ha llamado la atención es el hecho de que esas personas no poseyeran dicho certificado. Probablemente porque no eran indigentes, sino personas que entendieron que no querían que ninguna empresa chupasangres obtuviese beneficios a costa de sus propias muertes. Tal vez decidieron administrar esos 2.500 euros de la mejor forma posible. Y es que, si todos vamos al cielo, no entiendo qué ventajas obtiene el que paga casi medio millón de las antiguas pesetas, sobre el que no las paga, aparte de tener una tumba más bonita que la del compañero de viaje de al lado.
Hay una frase muy apropiada para este caso que dice “no quiero ser el más rico del cementerio”. Pues bien, yo no quiero que mi lápida sea la más bonita del cementerio. Yo lo que quiero es aprovechar el poco dinero que gano en tiempo de crisis con tantísimo esfuerzo y gastarlo en vida en cualquier cosa, cuanto más banal mejor. Seguro que así disfrutaré muchísimo más que comprando una lápida, una lápida que jamás veré cómo quedará de bien puesta.








Encantador el post. Sin duda.
El que tiene seres queridos cercanos a estas fechas hace ese tristísismo rito por esa fecha como si no hubiera días en el año donde depositar flores al ser querído.
El que no los tiene o está influenciado por lo peor de la cultura hortera de USA hace el Jelougüin, que a saber que koño es eso de hacer el chorra con una calabaza con una vela.
Vamos a ver Cerote, a tí que koño te importará(creo) si una vez muerto la lápida sea bonita o fea, si desde luego tanto tú como yo cuando se firme el pasaporte, no va a forma manera de volver.
A no llegue a ser que creas en que vas a resucitar en el 3099, que a esas alturas vas a estar culturalmente como el hombre de Crogmanon, o lo que es peor la tierra pues ya el homo sapiens la habrá abandonado camino de otro planeta porque este está tan lleno de kaka que ni las ratas podrán vivir.
Carallo que cosas podemos debatir…
Sacas diversos temas para debatir. Creo que no has entendido bien mi postura sobre este tema, que es la siguiente:
1.- Me da igual que mi lapida sea bonita o fea, lo que quiero es no tenerla o tenerla dentro de mucho mucho mucho tiempo
2.- No creo en la reencarnacion y a dia de hoy tampoco se ha inventado nada contra la muerte ni tengo mucha “fe” en que se haga
El motivo del articulo es que se roban de 2.340 euros de media por muerto y el negocio que hay montado con todo esto, cuando se sabe que aunque no pagues te van a enterrar igualmente.
Pues aclárate hombre y en paz.
Que sepas (al menos lo creo así) que cuando se muere una persona,le importa un pimiento la caja,el coste del duelo,la clase de sepultura todo..hasta lo que diga el cura, o lo que llore la viuda.Le es indiferente.
El echo de esos desorbitados precios por la parafernalia que se monta obedece a pasar pasar por el aro y a ver quien es el guapo que tiene la entereza sensata de discutir algo,cuando todos están flipaos (por decirlo de algún modo) A causa del shock
que produce un deseso,máxime si han concurrido circunstancias violentas.
Lo único que puedo entender es que se preocupe que se la invente de tal manera que si va a dejar un pastón en herencia, que como en vida los hijos se relacionan como tales, que a causa de esto no salga la vena cainita que cada ser humano tiene y estalle el conflicto la enemistad y el odio.No existe herencia alguna que no halla dejado recelos,sospechas,entre los beneficiados en el más pacífico de los casos cuando no la intervención de la Justicia para poner orden en lo que creyó el finado lo había hecho bien para todos.
Si a la gente le da igual como quede su tumba, ¿Por que hay catalogos para elegir de entre multitud de tipos de materiales y modelos de la caja, la lápida, o hasta el coche que nos llevará al cementerio? ¿por que ofertan un entierro con musica? ¿por que los equipos de futbol estan empezando a abrir cementerios privados en los que enterrar a sus hinchas previo pago? ¿por que hay gente que paga para que su urna se deposite en el rocio?, y por ultimo… ¿por qué paga todo el mundo 2.340 euros mas de media de lo que realmente vale ser enterrado en el “formato estandar”?
¡Vaya, este tema!, mi madre paga “los muertos” (un pastón bueno) y le digo que ya me enterraran cuando me muera, que no de ni un duro más y como bien dice Cerote, disfrutarlo en vida.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Menudo negocio el de la funeraria y todo esto que se monta, sin duda es el negocio más rentable, porque para morir solo hacer falta estar vivo.
Y lo último que ví en la tele, era que una empresa de Valencia ( se celebraba una Feria de Funerarias), te hacía un colgante con una cucharadilla de cenizas dentro.
Así la viuda podría ir por la vida “llevando”, el recuerdo de su esposo bien cerca del corazón. No digeron nada ( sería por guardar la seriedad patibularia que tienen estas empresas), de si esas cenizas se podrían poner en un tampón o en una compresa.Me quedó esa duda.
El negocio del Tanatos, es tremenda,por ejemplo cierto millonario yanqui, en un lanzamiento espacial le metieron las cenizas en un tubo y cuando cogió la aceleración suficiente para vencer la gravedad lo soltaron a una órbita geoestacionaria, otra clase de basura espacial.
Es caro pero es la hostia de bueno.Al finado le quitan todo el cabello y las uñas, luego por un proceso parecido a la pirolisis obtienen el carbono, luego este lo purifican y lo pasan a gas, luego lo elevan de temperatura 2900ºC a 3.500 bares y en 90 días se convierte en un diamante artificial en bruto.El finado que sea peludo como un oso, pues encantada la viuda con el pedazo pedrusco que se va a poner como sortija.
El que se haga en vida un “seguro de muertos”, es por evitarle a los deudos la cabronada de pagar ese pastón, así la pena se sobrelleva mejor, se debe ser realista,pienso que lo hacen por eso, aunque a mi maldita la gracia me hace estar preparando el agujero, en vida, cuando al final soy un montón de metales en forma de sales,moléculas complejas y átomos que formaran parte de cualquier cosa, por ejemplo del jugo de una naranja si tiran las cenizas allí.
Valemos un pastón muertos, no porque nos pongan como esqueleo en el aula de Medicina, porque para eso la India hasta hace poco era la primera exportadora de este “producto” hasta que por ética ha dejado de hacerlo y ahora los hacen de plástico, por ejemplo el Colesterol presente en la sangre, más el que está pegado o cristalizado, según un catálogo de la mejor empresa de química fina del mundo, un bote de 150 ml de el, cristalizado, que puede ser el que corre por mis venas sale por 2500 euros.Si sumas el que tengas varias piezas dentales de titanio a como vale cada tornillo, 4.000 euros cada uno te “puedes” pagar el funeral muy bien.
El negocio este, ciertamente es seguro y rentable.
Cierto conocido camionero mío, hacía un viaje cargado de celulosa a una papelera gallega, luego a la vuelta se pasaba por Ourense en donde hasta una ciudad andaluza descargaba el trailer lleno hasta los topes de féretros recién fabricados.
Parecía que con motivo de esto ( el no sabía nada), el mercado negro del tabaco rubio americano estaba en esa ciudad muy abastecido, y los guardias civiles se pusieron a currarse aquello.
El amigo este pues contento por esos portes, hasta que en un control en Benavente lo pararon, lo llevaron a un area de descanso y le abrieron el trailer.El juraba y perjuraba que lo que llevaba eran “cajas pa los muertos” y parece ser que un guardia cabreado se subió y tiro del asa de una y callo al suelo…
Estaban todas llenas hasta arriba de cartones de rubio americano.Era la época que el contrabando mafioso gallego estaba en su máximo esplendor. Le heroína en Estados Unidos durante la guerra de Vietnam iba en la barriga de los soldados muertos.