“Con un par… de gafas”
Una de las palabras más olvidadas hoy en día es la palabra virtudes. Hoy día parece que sólo se hable de ella en la religión, pero no debemos olvidar que ya Sócrates habló de las virtudes.

La sinceridad, la puntualidad, la humildad… el ser humano parece haber confundido la virtud con el éxito cómodo y rápido. Ya se habla poco de bonhomía, hablamos más de la gente y de cuanto capullo suelto hay por ahí. Realmente lo hay, pero me parece que no nos aplicamos la regla de “no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hiciesen a ti”, sobre todo, no tratamos de hacer la vida más agradable a los demás y ese creo que es uno de los objetivos que toda persona debe plantearse en su vida. No es fácil, pero hacer el propósito e intentarlo ya es algo. No digo nada de “llevar por el buen camino” a las personas, porque ya se sabe, como decía Tagore, que “el pájaro cree que es bueno para el pez darle un paseo por el aire”.
Me alargaría más en este tema, pero ya he hablado mucho a lo largo de los últimos “Con un par… de gafas” y últimamente tengo poco tiempo.








Virtus para todos.