Vamos a iniciar un recorrido por las que, para mí, son las 7 maravillas de Andalucía, fundamentales para todo visitante. La primera de ellas es la playa de Bolonia, la playa que más me ha impresionado de todas en las que he estado. Situada en la Ensenada de Bolonia, entre Zahara de los Atunes y Tarifa, la playa tiene una particularidad que la hace única en el mundo; en ella se erigen los restos de lo que fue una antigua ciudad romana: Baelo Claudia. Restos que se levantan imponentes en la misma arena de la playa.
En ningún otro yacimiento romano de la Península Ibérica es posible extraer tras la visita una visión tan completa del urbanismo romano como en Baelo Claudia. En esto radica su principal interés, destacado también por el espectacular paisaje que rodea a la ciudad.
Situado en el Parque Natural del Estrecho, se trata de un lugar tranquilo y apartado, ideal para hacer senderismo o submarinismo debido a sus grutas subacuáticas, y con muchas especies vegetales autóctonas. La ensenada en la que se encuentra parece protegerla del paso del tiempo. Es una delicia bañarse en sus aguas cristalinas y descansar en su fina y blanca arena. Y algo obligado es contemplar todo el entorno desde la gran duna, un monumento natural que se erige sobre más 30 metros de altura y 200 de anchura, que parece ser la centinela de todo el entorno paisajístico. Las vistas desde la cima son increíbles, y ver la imponente masa de arena ganando terreno al pinar próximo nos recuerda que no somos nada comparados con la fuerza de la madre naturaleza.
En el yacimiento podemos ver cómo era una ciudad romana. En él observamos la muralla que la rodeaba, el trazado clásico de toda ciudad romana, compuesto por el Decumanus y el Cardo, las prinicpales vías que recorrían el ancho y largo de la ciudad, podemos ver las termas, un teatro, las diferentes casas, las factorías de salazón y de garum -salsa realizada a partir de peces y sal-, varios templos, dedicados a la tríada Capitolina (Juno, Júpitery Minerva) y a la diosa egipcia Isis, las diferentes tiendas, el mercado o el foro. El abastecimiento de agua de la ciudad se realizaba por medio de tres acueductos, de los que quedan restos, así como del sistema de alcantarillado.
Según las páginas wikipedia y cadizpedia,
La ciudad nace a finales del siglo II a. C. sobre un asentamiento fenicio-púnico más antiguo (Bailo, Baelokun). Su existencia estuvo muy relacionada con el comercio con el norte de África (era el principal puerto marítimo que enlazaba con la ciudad de Tánger en Marruecos), y con los barcos que atravesaban las columnas de Hércules cargados de mercancías traídas desde lejanas tierras. Importante centro administrativo y comercial del Mediterráneo, la pesca, la industria de salazón y el garum (una salsa derivada del mismo) fueron sus principales fuentes de riqueza.
El emperador romano Claudio le concedió el rango de municipium (municipio romano) en el siglo I d.C., época que coincide con el esplendor de Baelo Claudia, debido, además por el comercio, a su situación estratégica, pues servía de base para las campañas contra el norte de África. Su decadencia se inició a partir de segunda mitad del siglo II, cuando un gran maremoto arrasó gran parte de la ciudad. A sus desastrosos efectos se sumaron la crisis del siglo III, las campañas de bereberes sobre la zona romana del norte de África, que limitó el comercio con la zona, y las incursiones de hordas de piratas mauritanos y germanos, que saqueaban continuamente la ciudad. Aunque experimentó un ligero rebrote en el siglo III, la ciudad fue abandonada definitivamente en el siglo VII.
Desde entonces, como publica la Junta de Andalucía en su web, la ensenada de Bolonia había permanecido desierta, y la rica historia de la ciudad cayó en el olvido. Entre 1700 y 1900 se producen algunas noticias de eruditos y viajeros que señalan la presencia de ruinas romanas en la zona, las cuales se identifican desde muy pronto con Baelo Claudia. Sin embargo, es a partir de 1917 cuando la ciudad entra de lleno en la investigación arqueológica a partir de las cuatro campañas que realiza el hispanista francés Pierre Paris, que excava buena parte de la estructura básica de la ciudad, mientras que George Bonsor hace otro tanto en la necrópolis oriental.
No es hasta 1966 cuando gracias a las prospecciones geofísicas dirigidas por el profesor Pellicer se establece la importancia de la ciudad. En ese mismo año, la Casa de Velázquez, Institución francesa de estudios hispánicos, comienza unos trabajos sistemáticos de investigación arqueológica que continúan hasta finales de la década de los años ochenta del siglo pasado y que han dado lugar a uno de los yacimientos arqueológicos más completos de la península de época romana.
Se trata de un lugar ideal para pasar un día de playa, y a la vez disfrutar del maravilloso paisaje, por lo cual es indispensable acudir con una cámara de fotos. Pero sobre todo, es fundamental cuidar la zona y no ensuciarla, pues se trata de uno de los pocos lugares -casi todos ellos los tenemos en la costa occidental de Andalucía- donde todavía parece no ha pasado el tiempo por ellos.
La única pena, es el atentado urbanístico llevado a cabo con la construcción reciente de un Museo -según la Junta- o de un búnker, el “búnker de Cháves” -según asociaciones ecologistas- en suelo no urbanizable y supuestamente protegido por la Ley de costas. Penoso es que en este caso el infractor no sea una empresa privada, como suele ser habitual, sino la misma Junta de Andalucía.
El único acceso a Baelo Claudia se realiza a través de la Carretera Nacional 340 (Cádiz-Málaga). A la altura del punto kilométrico 70,2 de dicha carretera, se encuentra la intersección con la carretera provincial CA-P-8202, que se dirige a Bolonia y El Lentiscal. Siguiendo esta última, y a menos de 8 kms. desde el citado cruce, se llega a Baelo Claudia. Esta carretera posee un acceso complicado, pero sinceramente merece la pena.
Horario de visitas al conjunto arqueológico:
Del 1 de junio al 30 de septiembre:
De martes a sábado, de 09:00 a 20:00 horas
Del 1 al 31 de octubre y del 1 de marzo al 31 de mayo:
De martes a sábado de 09:00 a 19:00 horas.
Del 1 de noviembre al 28 de febrero:
De martes a sábado, de 09:00 a 18:00
Domingos y festivos abierto de 09:00 a 14:00 horas. Todos los lunes del año cerrados.















[...] La uña de león es unas especie traídas casi siempre con dinero público, debido a su vistosidad y a que sirven para fijar dunas y taludes. Absorbe todos los nutrientes próximos y elimina la luz, provocando el desplazamiento de especies próximas. Este organismo ha sido plantada por la Junta en las ruinas de Bolonia, donde hoy supone un grave pel…. [...]
[...] La uña de león es unas especie traídas casi siempre con dinero público, debido a su vistosidad y a que sirven para fijar dunas y taludes. Absorbe todos los nutrientes próximos y elimina la luz, provocando el desplazamiento de especies próximas. Este organismo ha sido plantada por la Junta en las ruinas de Bolonia, donde hoy supone un grave pel…. [...]
En Baelo Claudia no hay uñas de León. Se eliminaron todas hace más de dos años en colaboración con el Parque Natural del Estrecho. Esto es gracias a la actual dirección del Conjunto Arqueológico y a la buena gestión del Parque Natural del Estrecho
Angel Muñoz DIMITE, no sabes organizar nada y menos esta maravilla de ciudad, ya os nabeis cargado su pisaje arqueologico y natural.
La ignorancia es osada. Primero informate y luego habla. No tienes ni idea de lo que se hace en Baelo Claudia.
, Hola soy colombiana pero hace un tiempo vivo en francia , escuche hoy en la tele un comentario sobre Baelo Claudia, quede facinada, y quiero pasar unos dia aya, no dicen nada sobre hoteles , despues de que lo conosca podre hacer un comentario, por el momento le felicito por tan lindo sitio y cuidenlo , sin peleas un beso.