El reportero más famoso del mundo del cómic cumple 80 años, a pesar de que siga manteniendo un aspecto juvenil envidiable. La edad no es un impedimento, y Tintín sigue siendo uno de los cómics más vendidos de la historia, tirón que pretende aprovechar Steven Spielberg para lanzar una trilogía en el cine basada en el personaje. Aunque el inicio del proyecto aún no está nada claro, parece que el actor encargado de encarnar a Tintín será Jamie Bell, actor de Billy Elliot.
La primera aventura publicada fue Tintín en el País de los Soviets, que apareció por fascículos en la revista juvenil Le Petit Vingtiéme, de rango católico. A pesar de que Tintín es periodista, el único artículo que escribe en toda la serie lo hace en esta historia. Este primer libro se trataba de una crítica propagandista contra la Rusia comunista, y es el de peor calidad de todos. De hecho, Hergé, su autor, ha sido acusado incluso de colaborar con el régimen nazi.
En sus primeras obras se ven también ciertos tintes racistas, como en Tintín en el Congo. A partir de ahí, el personaje sufre una evolución, junto con su autor, y vemos un Tintín bastante más filántropo, hasta el punto de que llega a luchar contra las dictaduras de Borduria -representación del régimen nazi- o la del General Tapioca en San Theodoros -Cuba-, y de criticar abiertamente el racismo y el colonialismo -El Loto Azul- . De lo que jamás se desquitó el personaje fue de los tintes religiosos en el trasfondo, así como de cierto machismo, que hace que Tintín tenga muchos amigos, pero ninguna amiga, a excepción de Bianca Castafiore, una señora que bien podría ser su abuela.
Con Tintín hemos viajado al Congo, al Tíbet y hasta a la Luna, roto la distancia temporal para situarnos en el Salvaje Oeste o para descubrir una civilización perdida, hemos sobrevivido junto al protagonista a sabotajes y naufragios, e incluso nos ha dado tiempo de descubrir tesoros de viejos piratas.
He aquí mi homenaje a este personaje, al que le debo mucho. Me permitió viajar a lugares inimaginables sin moverme de casa desde mis 7-8 años, me hizo eliminar errores ortográficos a edad temprana, y me ofreció el saludable hábito de peregrinar a la Biblioteca municipal una o dos veces al mes. Y mi afán de ser periodista también se lo debo a él, aunque cuando leí Los Cigarros del Faraón con 8 años me diera por querer ser Arqueólogo. Tanto he disfrutado, que me he llegado a leer los mismos capítulos multitud de veces. Aunque conociese el final de antemano, lo que me impulsaba a leer, entre partido y partido de fútbol con mis amigos en la calle, era ver el cómo transcurría la acción hasta el final, como en Crónica de una muerte anunciada.
Todavía hoy ojeo algunas de estas páginas como si de un álbum de fotos de mi infancia se tratara, sin poder evitar cierta nostalgia. Tintín cumplirá años para siempre. Nosotros, por desgracia, seguiremos envejeciendo.








5/02/09 at 16:31
[...] cumple 80 años. En SinFuturo lo hemos celebrado con un artículo, pero queremos saber cuál es el reportero o periodista del cómic más famoso según tu criterio, [...]