En mi artículo de hace un par de semanas hablaba un poco de la tontería en que se ha convertido buena parte del vaporware que es la web 2.0. Sin embargo, no es ni mucho menos el único ámbito en el que se da eso que alguno ha venido en llamar cancamusa. Uno, que se dedica a escribir poemas a tiempo completo (más o menos, entiéndase), está harto de ver por todas partes cancamusa artística. Ustedes me entiendan.
Precisamente ayer comentaba con unos amigos entre Tanquerays y Brugales la dificultad de hacer algo realmente novedoso en lo relativo a la expresión artística. O sea, el arte. El arte, no las gilipolleces de colgarse sesenta horas boca abajo. O la de pasarse 21 días durmiendo en la calle o fumando porros. Será lo que quieran, pero arte no. Ya se puede ir la performance a meterse en el culo de David Blaine. De mi parte.
Claro que también cabría preguntarse por la verdadera necesidad de hacer algo “novedoso”. Se entienda novedoso, o sea: algo completamente original que ni siquiera haya sido avistado en épocas anteriores del hombre. Yo, que desde hace ya unos años prácticamente no escribo en otra cosa que endecasílabos y alejandrinos, sigo sin ver la necesidad del verso libre ni del versículo ni de la prosa cortada arbitrariamente. Por ejemplo. Me parece así lo novedoso lo que hay detrás del contenido, es decir. La generación de poetas nacidos desde los 80 en adelante viven una época completamente diferente en todos los aspectos a las generaciones anteriores, y esa coetaneidad es lo realmente novedoso.
Personalmente, la última cosa que me pareció radicalmente original en el arte es la vanguardia del XX. Ya les conocen: Tzara, Picabia, Duchamp, Man Ray. No es que me encanten, pero hay que reconocerles que tienen, al menos, su gracia. Tal vez era una vuelta de tuerca necesaria, una forma de expresión que buscaba gritar algo a la sociedad de su tiempo. Y bueno. Vale. A pesar de todo ello, la vanguardia artística del siglo XX recibe claras influencias del movimiento romántico del siglo XIX. La afirmación del yo, la negación del logos, la exaltación sentimental, el desprecio por la historia anterior, etc. Obviamente que hay diferencias (ya me hubiera gustado leerle a Bécquer un poema del futurismo), pero aun así su originalidad, al menos en la ideología de fondo, podría ser cuestionada.
En todo caso, como las puertas de Tännhauser más allá de Orion, ustedes las han visto (cuatro artículos y ya vengo repitiendo frases, soy un crack). Me refiero a las fiestas de arte contemporáneo. ARCO, BIACS, Zemos… ¿Alguien puede, por favor, decirme dónde está la originalidad ahí? ¿En ver a quién se le ocurre la estupidez más grande? No hay detrás nada nuevo. No digo nada por ser cruel. Pero vamos, que. Tanto en la forma de expresión como en los principios artísticos que dicen defender no hay nada más que una visita a la vieja vanguardia, volver a ella una y otra vez anclándose en cosas que ya se han demostrado superadas. Y es comprensible. Difícilmente creo que haya mucho que añadir a un movimiento que, dentro de lo artísticamente aceptable, ha dado la máxima vuelta de tuerca. Antes de que quisieran prostituir al arte y nos sacaran a David Blaine en todos los telediarios.
Cuando en un arte como la música hemos inventado el ruidismo y nos hemos quedado tan agusto, difícilmente hay mucho más nuevo que hacer. Ni falta que hace. Como dijo Eugenio d’Ors, lo que no es tradición, es plagio.





9/03/09 at 21:28
Zasca!!! Muy bueno, sí señor!
9/03/09 at 22:56
Grande!
10/03/09 at 11:54
Muy bien, veo que las tardes de alcohol y fútbol sirven para algo.
No creo que estemos ante un arte prostituido, sería más bien pornográfico. Todo es explícito, todo vale, y cuanto más histriónico y posicionado al extremo mejor. Que me puede provocar la estatua (de trapo, o no se de que material era) de un niño colgado en una fachada (BIACS de hace dos años, creo). Que estupor y horror me puede provocar eso cuando los veo en carne y hueso como vítimas de las guerras de Palestina-Israel, el Congo, y otros tantos dramas actuales. Y como este ejemplo de pseudoarte, infinitos.
El placer estético o la reflexión que nos debe ofrecer el arte debe ser a través de la sugestión. Hay que encontrar nuevas formas de sugerir, de cautivar, de envolver, de desbordar y conmocionar, sin decubrir que es lo que nos lo provoca. Es decir, hay que recuperar la magia del arte, sin descubrir sus trucos.
10/03/09 at 14:23
Ana: el tema que planteas es interesante, y sin embargo no deja de ser sólo una parte del problema: es decir. Quizá sugerir -y coincido plenamente en ello- sea algo que haya que recuperar y defender en el arte, y sin embargo la sugerencia no deja de ser una cosa eminentemente del plano de la forma. El contenido sugerido, aquello que hacían los Machado, lo que tan bien definió José Julio Cabanillas como “descorrer un poco una pequeña cortina hacia la Luz de lo absoluto”, es así porque no puede ser de otra forma, por la naturaleza misma del misterio que escapa a la razón del hombre.
Los temas de la metafísica pueden ser planteados de múltiples formas y no sólo a través de los eslóganes generalistas y tontos que todos estamos cansados de oír. ¿Si Dios existe, por qué permite el sufrimiento de los niños? (por ejemplo). Es el tipo de cosas que se ven en el arte contemporáneo éste de la falsa vanguardia constantemente: gritos y más gritos que sólo hablan de la realidad social de una forma más o menos panfletaria, en el mejor de los casos, y que están pasando por encima los temas fundamentales de la naturaleza humana, que es lo que realmente debería concernir al arte.
Lo del arte prostituido y pornográfico no lo he entendido muy bien. Sí en lo que respecta a lo violenta y vulgarmente explícito de él, pero mi prostitución iba más bien con el uso que con la forma. Pero vamos que tienes razón.
11/03/09 at 19:04
Yo no estoy a favor de un arte elitista. El arte es simplemente un medio de expresión, y no un fin en sí mismo. Dentro de esa definición de arte caben tantas formas de expresión como podamos imaginar. Por supuesto, no todo el arte tiene por qué gustar a la fuerza, ahí radica lo verdaderamente bonito de la cuestión.
14/03/09 at 17:21
[...] no opine de esto o aquello) mediante la ruptura con todo lo anterior, deberían entender que, como en los otros órdenes de la vida humana, hacer eso para dedicarse a asuntos que nada tienen que ver con la naturaleza de [...]
14/03/09 at 17:21
[...] no opine de esto o aquello) mediante la ruptura con todo lo anterior, deberían entender que, como en los otros órdenes de la vida humana, hacer eso para dedicarse a asuntos que nada tienen que ver con la naturaleza de [...]