La sociedad norirlandesa está comprobando estupefacta que la sombra del terrorismo nunca ha abandonado sus tierras. Si este fin de semana, la facción del IRA Auténtico asesinaba a sangre fría a dos militares en un cuartel a pocos kilómetros de Belfast, tras 11 años sin que la banda perpetrara ningún atentado, otro de los grupúsculos de la organización terrorista ha vuelto a convertirse en protagonista de la escena pública. Ayer por la noche, los asesinos del IRA de la Continuidad sesgaron la vida de un policía norirlandés durante una emboscada en el condado de Armagh.
Según apuntan los medios de comunicación españoles, irlandeses y británicos, este nuevo asesinato está poniendo en entredicho la eficacia del Servicio Policial de Irlanda del Norte, quien durante los últimos meses había minimizado la capacidad organizativa de los pistoleros. No obstante, tal y como ocurrió el pasado sábado tras el último atentado, los principales partidos políticos del Ulster, así como el primer ministro británico, Gordon Brown, han lanzado mensajes a la población tranquilizadores respecto a la “inquebrantabilidad” del Proceso de Paz en Irlanda del Norte. Además ha asegurado que “no habrá un retorno a los viejos tiempos”, en los que los asesinatos de los republicanos y de los británicos estaban a la orden del día. Sin embargo, y a pesar de dicha campaña mediática, estos dos crímenes están pasando factura al liderazgo de los principales líderes del Sinn Féin en la región del Ulster, Gerry Adams y Martin McGuinness. De hecho, durante los últimos años, buena parte del pueblo norirlandés ha confiado en la capacidad de ambos para calmar a los sectores más radicales del IRA.
Un ataque “calculado”
Si bien todavía las fuerzas de seguridad no han detenido a los culpables del atentado del sábado, sí que han procedido ya a la detención de dos presuntos culpables del último crimen. Según fuentes de la investigación, la emboscada que sufrió el policía asesinado en Armagh había sido calculada friamente. Los agentes acudieron a la zona en dos vehículos poco después de las nueve de la noche, alertados por la llamada de un vecino que había percibido una conducta extraña en la zona. Cuando llegaron los policías, los pistoleros dispararon por la espalda al menos a uno de ellos, acabando así con su vida.
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