
Luís León Sánchez (Caisse d'Epargne), vencedor de la París-Niza 2009, recogiendo el premio por su triunfo de etapa en esta misma prueba el año pasado
Semana de ciclismo en estado puro con la disputa de la París-Niza, uno de los primeros tests serios de la temporada que evalúan el trabajo realizado durante el invierno. Y como el ciclismo español sigue en estado de gracia nuestros corredores sumaron hasta cuatro victorias parciales y la general final.
Las cosas comenzaron de manera excepcional. En un prólogo pasado por agua y sin arriesgar en exceso por el mal estado de la carretera, Alberto Contador consiguió enfundarse el maillot amarillo por delante de especialistas como Bradley Wiggins (Garmin).
Primer objetivo cumplido ya desde el prólogo en la periferia de la capital francesa, en Amilly. Ahora les tocaba a sus compañeros del Astaná protegerle y llevarle en volandas en las siempre etapas rompepiernas de la París-Niza. No fue así y a mediados de semana Sylvain Chavanel (Quick Step) cogió el liderato gracias a una fuga que dejó en evidencia a un equipo que en principio debe ser el que comande el pelotón en el todavía lejano mes de julio.
Pero Contador apenas se puso nervioso. Sabía que tenía marcada con una flecha (o más bien con una bala, marca de la casa) la etapa reina del viernes, con un puerto final de primera categoría y 14 kilómetros tendidos de subida. Era consciente de que podía recuperarle al francés del Quick Step los 36 segundos que le distanciaban del amarillo. Su superioridad y la confianza en sí mismo eran sus aliados y cuando llegó el momento de la verdad arrasó literalmente con todo lo que se le puso por delante.
Dos golpes en el pecho y el pistolero de Pinto desenfundó su arma para auparse con su segunda victoria parcial y dejar la clasificación general sentenciada, a priori, a falta de disputarse las etapas del fin de semana.
Pero todas las alarmas saltaron ayer sábado cuando Luis León Sánchez (Caisse d’Epargne) con un ataque de potencia a falta de veinte kilómetros de meta se marchó del reducido grupo de favoritos. De nuevo el Astaná hacía aguas y dejaba a su líder solo ante el peligro. El corredor madrileño no supo resolver la situación, en parte por la falta de aliados en el reducido grupo de favoritos y, especialmente porque el propio Contador no iba fino. El ‘hombre del mazo’ hizo acto de presencia y se ensañó con el escalador pinteño, que sufrió una considerable pájara y llegó a meta con casi tres minutos de pérdida respecto a Luisle, que se situó líder, viendo así recompensada su regularidad durante toda la prueba.
Hoy, como siempre, una jornada corta pero muy nerviosa para llegar a Niza y con el Col d’Eze de invitado especial. Contador, sin nada que perder, rompió la etapa desde el principio y por momentos fue el líder virtual de la carrera. Sin embargo, a diferencia de Astana, tanto el Caisse d’Epargne como el Saxo Bank dieron la cara y redujeron la ventaja hasta que no supusiera mayor peligro para los intereses de sus jefes de fila. Toni Colom, que siempre prepara con mimo los inicios de campaña, se llevó el truinfo parcial frente al Mediterráneo y el murciano Luis León Sánchez se impuso en la general. El ciclista de Mula pone de esta forma el broche de oro a unos meses de febrero y marzo sobresalientes.








