Ya me he ocupado en otras ocasiones de los robots para hablar de su elegancia, de lo inquietantes que pueden ser o de ciertas consideraciones éticas a tener en cuenta a la hora de la interacción máquina-humano.
Todos estos ejemplos nos hacen referencia a un posible futuro cercano, pero alejado aún del presente más inmediato y que nos hace olvidar que los robots no son cosa de ciencia-ficción, sino unas máquinas muy presentes y altamente decisivas en la vida de las sociedades post-industrializadas.
Estos robots, presentes en algunas industrias como la automóvil o la metalúrgica, no son tan “inteligentes” como los antecesores de los que nos dominarán pero, sin duda, son mucho más eficientes.
Valga como ejemplo, estas máquinas empleadas en la industria alimentaria. Asombrosa la rapidez y la precisión con la que trabajan:
(Visto en Yonkis)








