Mis profesores de la Escuela de Bellas Artes de Leipzig, al ver que me dedicaba a experiencias abstractas junto con mis trabajos corrientes, me habían dicho: Id al Bauhaus, ése es vuestro lugar. Pero yo no quería ir ni atado, pues ya le había dicho a mi padre: No quiero ir a una escuela donde me enseñarán que un círculo es el símbolo de la eternidad, que un triángulo significa algo, que el color amarillo representa la feminidad o Dios sabe qué.
Esas cosas no hace falta saberlas…, yo jamás las he leído… Hasta ahora no he leído el libro de Kandinsky, De lo espiritual en el arte. No quiero leerlo… Ahora me dañaría todavía más que entonces. Hay cosas que no se pueden sacar a la luz: mueren, como ciertas plantas…
(Hans Hartung, Le Monde, 16-I-1969)








