Si se caracterizó por algo la primera etapa de Florentino Pérez al frente del Real Madrid fue por la política de equipo resumida en la frase “Zidanes y Pavones”. Tras su dimisión parece que ese modelo cayó en desuso por sus nefastos resultados deportivos, eso sí el Real Madrid fue una máquina de hacer dinero durante su etapa, dio un lavado de cara al Santiago Bernabéu, colocándolo como uno de los mejores estadios del mundo. Tras varios años de grandes convulsiones en el equipo de Concha Espina, la vuelta de Florentino, o como muchos aficionados le llaman “el salvador” se produjo el pasado verano.
Florentino Pérez volvío este verano para tomar el mando del un Real Madrid a la deriva
Por todos es conocido el caso de que nuestro país ha sufrido una fiebre inmobiliaria que ahora pagamos con mucha más dosis de crisis que otros países. Es lo que tiene no haber desarrollado un tejido industrial cuando la economía nos era favorable, en lugar de construir casas, bloques y pisos en el medio de la nada.
Conocidos por todos es el caso de Seseña, o el del Aeropuerto de Ciudad Real. Quizás, (y es que uno tira para su tierra) no sepan que existe una ciudad que fue creada en torno a una estación del AVE, llamada Valdeluz, aunque podrían haberla llamado Valdesombras. Se ha especulado con oscuras tramas, en las que nunca nada terminó por salir a la luz, aunque aún nos queda la “esperanza” de que en este país, y ahora que se ha abierto la veda, se ponga coto a la corrupción (la de hoyy la de antaño).
Últimamente me encuentro algo apagada, por motivos personales. Y encima para colmo, el otoño, la estación de la melancolía por antonomasia, está aquí y esta temperatura no ayuda mucho. Pero a veces la vida te demuestra que no todo está perdido.
Hace cuatro días, aunque estaba muy cerrada en mis pensamientos, hice algo que escribió mi compañero Cerote, fijarme en los detalles. Ví que en la parada del autobús había un cartel que anunciaba la última película de Richard Gere, “Siempre a tu lado, Hachiko”. Por lo general, los anuncios de la cartelera me suelen pasar desapercibidos, pero el de esa película me llamo la atención sobre que podía tratar. Pensé que tendría que haber algo más profundo que un perro que acompaña a la estación a su amo, que era lo que veía anunciado en la televisión, asi que averigué por Internet. Y descubrí una preciosa historia sobre la lealtad, que la resumiré a continuación:
Mis profesores de la Escuela de Bellas Artes de Leipzig, al ver que me dedicaba a experiencias abstractas junto con mis trabajos corrientes, me habían dicho: Id al Bauhaus, ése es vuestro lugar. Pero yo no quería ir ni atado, pues ya le había dicho a mi padre: No quiero ir a una escuela donde me enseñarán que un círculo es el símbolo de la eternidad, que un triángulo significa algo, que el color amarillo representa la feminidad o Dios sabe qué.
Esas cosas no hace falta saberlas…, yo jamás las he leído… Hasta ahora no he leído el libro de Kandinsky, De lo espiritual en el arte. No quiero leerlo… Ahora me dañaría todavía más que entonces. Hay cosas que no se pueden sacar a la luz: mueren, como ciertas plantas…
Me enteré hace unos días de que a una amiga le habían hackeado el twitter, el hotmail, el facebook y el flickr. En aquel momento me di cuenta de lo mucho que me jodería si me ocurriese algo parecido y queriendo poner remedio a este tema he pensado en renovar mis contraseñas para hacerlas lo más seguras posibles. Para todos los que queráis proteger al máximo vuestros servicios en la web comparto con vosotros los siguiente “comprobadores de contraseña” que os dirán lo buena o mala que es ésta.
Password.es: es el que más me gusta, en realidad es una copia de otro igual en inglés, pero está muy bien ya que indica con mucha claridad algunas claves acerca de lo que debes hacer y lo que no debes hacer.
Microsoft: microsoft tiene también su propio comprobador de contraseñas. No es tan completo como el primero, pero bueno.
Acebogoy: este último es el más cutrecillo, pero curiosamente es el único que no pone un cartel en el que expliquen que no se hacen responsables de la fiabilidad de la contraseña. Además, también da algunas claves sobre cómo crear tu contraseña.
Tratar de analizar el comercio internacional de productos audiovisuales en el mercado globalizado actual del Siglo XXI no es tarea sencilla. No podemos hablar de productos culturales como si habláramos de lavadoras o reproductores de mp3, por dos motivos muy sencillos. El primero de ellos es que los productos culturales son la herramienta definitiva de un pueblo para establecer y perpetuar sus patrones culturales y sociales; es decir, son el mayor instrumento de generación y mantenimiento de identidad cultural definida, lo cual en principio podría ser un conflicto con un mercado globalizado donde no existen fronteras; en cierto sentido, la labor de estos productos podría ser la de delimitar fronteras y no la de anularlas. Por otra parte, no podemos olvidar que el consumo de productos culturales viene marcado por el carácter de éstos de bien de experiencia: es imposible saber si nos gusta o no hasta después de haberlo consumido. Esto actúa como barrera de entrada para productos generados por un patrón cultural distinto al nuestro propio: si no entiendo la forma de ver el mundo de un nigeriano, no entenderé la cultura que generen. Al no entenderla no me gusta y no la consumo. Como no se consume, no aumentamos la producción, porque no va a ver películas nigerianas nadie de fuera de Nigeria. Esto es un mal ejemplo porque, para los que no lo sepan, Nigeria es el primer productor mundial de cine en cuanto a volumen. Pero el ejemplo se entiende.
Así pues, en Europa se estableció hace ya tres o cuatro días la aplicación de la excepción cultural, esto es, que las reglas de libre mercado que se aplican en la Unión Europea para el resto de productos no sean aplicables a los productos culturales. La implantación de esta exención trajo cola en su día y aún la sigue trayendo hoy. La razón que se dio inicialmente para la aplicación de la excepción es que era el único modo de preservar las identidades nacionales dentro de la UE, el único modo de defenderse del gigante americano que llena nuestras salas de cine, nuestras televisiones y nuestras librerías. Lo que es cierto, en todo caso, es que en Polonia más del 90% del cine consumido es estadounidense, y no ha sido un país precisamente muy influenciado por EEUU hasta la caída del telón de acero, y que la excepción cultural a efectos prácticos lo que hace es proteger el mercado nacional de producción de cultura a través de ayudas y subvenciones a las empresas. Continuar leyendo