Archivo mensual: febrero 2010

“La mujer sin piano”: nada de nada

La mujer sin piano” es posiblemente la peor película española de 2009. Estrenada en el Festival de Cine de San Sebastián con mucho bombo y poco platillo (por eso de no confundir el ruido con la música), su capacidad para sacar toda tu bilis es digna de estudio. Pero incluso va mucho más allá de la mera nulidad, encima su director, Javier Rebollo, se sube al carro de los mesiánicos salvacines y afirma que otra industria española es posible y su película es esa opción, ¡esperemos que se equivoque!

La sinópsis es sencilla, patética e indigna: Carmen Machi es una mujer menopaúsica a la que, sin previo aviso, le empieza a pitar un oido. Su vida es anodina; está casada y tiene un hijo, pero estos personajes no tienen ningún desarrollo en la trama. Porque Machi abandona su hogar, abandona a su marido y su hijo y se dedica toda la película a vagabundear por la noche madrileña con una maleta y una peluca. En esta “trepidante” aventura le acompaña un polaco e incluso se topa con una panda de magrebíes que le increpan, ¡apasionante!

Cuando le otorgaron la Concha de Plata al Mejor Director en San Sebastián, Rebollo fue recibido en la gala con pitos (convenientemente disimulados por TVE) y desconcierto general. Porque esta es una película que no trata sobre nada y encima se regodea en su pedantería; de “héroes anónimos” pretenden calificar algunos a los personajes. Pero estos “héroes” van más allá del anonimato y caen en el desinterés y finalmente en el hastío. Dice el director, Rebollo, que quiso hacer una película aburrida, como la vida misma. Lo que ocurre es que si eres incapaz de transmitir la desidia, acabas conduciendo al espectador al suicidio. Creo que la palabra oportuna para definir a “La mujer sin piano” es “incapacidad.

Durante 94 eternos minutos vemos a Machi pasear por Madrid con unos tacones que llegan a ser el culmen de la desesperación. Con un ritmo lento y cansino, la escasa acción se desarrolla sin llevar al espectador mas que a un callejón argumental sin salida. Al final, la aparición del polaco, que está esperando un autobús a Katowice, termina por agotar el escaso crédito del filme y demuestra lo absolutamente ridículo que es. Sirva de ejemplo la siguiente escena:

Polaco le dice a Carmen Machi que él es católico porque el Papa es polaco (era) y acto seguido se tira al suelo y empieza a rodar. Fin de la escena.

Quizá el mérito de Javier Rebollo está en conseguir tirar a la basura 94 minutos de metraje y pasar a engrosar la larga lista de pitufos imitadores de José Luís Guerín (piénsese en grandes pedantes como Jaime Rosales y Carlos Serrano Azcona) , quien les da un repaso artístico a todos con “En la ciudad de Sylvia” y tiene la decencia de no ir predicando por ahí un nuevo “cine español”. Con directores como Rebollo dan ganas de morirse. No emociona, no transmite, no crea, no, no, no… Demasiados noes y poca creatividad.

Dice Víctor Erice (grande de verdad) que no hay ningún director español actual que haya aprendido nada de él.

“La mujer sin piano” es una castaña como la Catedral de Burgos de grande.


Documental Gran Scala de Florent Tillon

Gran Scala” es el  último documental rodado hasta la fecha por Florent Tillon. Este video trata sobre la industria de la construcción en España, centrándose en tres sitios: Valdeluz, Seseña y el proyecto Gran Scala en la comarca argonesa Los Monegros. Lo he descubierto vía arkinetblog.wordpress.com, que ha puesto un enlace en “Una ciudad fantasma hasta para Google Street View”. Se ha realizado en español, aunque por ahora solo está subtitulado en inglés y francés.

  • Video subtitulado en inglés

[Vimeo 7021074]

  • Video subtitulado en francés

[Vimeo 6987212]


José Ángel Frutos: “Una musa, cuando es musa, lo es para toda la vida”

Por Rocío González

Sean o no sean las cinco de la tarde, hora a la que habíamos quedado, José Ángel Frutos, cantante de Second, llega puntual. Se acerca natural y, propone, como quien guarda un secreto, ir a una cafetería cercana. Ahora es cuando realmente me doy cuenta de la potencia que tiene un micrófono cuando se está en el escenario. Es comprensible, está de gira y el alma máter del grupo ha de cuidarse. De hecho, éste ha sido sólo un pequeño descanso que hace en el día. Después de la entrevista se va a seguir afinando las cuerdas vocales. Le están esperando.

  • Vaya, lo siento. Tenía que haber elegido yo el lugar donde quedar. Seguro que en Murcia hay otros sitios con más estructuras metálicas a las que subirse…
    No, en éste también hay estructuras metálicas donde poder subirse. Ahí estoy viendo un par de ellas.

    Continuar leyendo


¿Maniaco o maniático?

Reportaje realizado por Rocío González sobre las manías.


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 29 seguidores