Archivo mensual: mayo 2010

“Product placement” en TVE

Colaboración de RBKSaez

Era un sábado cualquiera, me acababa de despertar de mis 12 horas de sueño después de una dura semana de trabajo y puse la tele para saber que suceso pudo trastornar al mundo en mi ausencia. Al encenderla y ver un par de noticias una imagen me llamo la atención y pensé: ¿no se suponía que TVE ya no era utilizada para la publicidad de los partidos políticos?
Esta es la imagen q vi:


La imagen duro aproximadamente un boletín completo de noticias de 30 minutos y el comienzo del siguiente, donde conectaron en directo con la señal institucional del Partido Popular en la que Rajoy emitía su particular opinión sobre las medidas de recortes adoptadas por Zapatero obligado por la Unión Europea y el FMI.
Cada vez que la presentadora daba una noticia se apreciaba el logo del PP en la pantalla de la sala de realización. Si nos basamos en tecnicismos publicitarios a este fenómeno se le llama: Product Placement. Una acción que simplemente es colocar un logo o símbolo de una marca para que su denotación visual quede grabada por continua exposición en la mente del consumidor, el cual a largo plazo registra a esta marca como referente y produce el efecto de compra.
La moda en el último año de tener los platos de noticias con el fondo transparente de tal forma que se vea la sala de realización o la redacción, es la culpable de este tipo de tropiezos. Aun así resulta a mí parecer muy curioso que la pantalla que utilizan para estar al tanto de la señal institucional del PP sea la pantalla más grande que se puede ver en la imagen. ¿No podían hacerlo con alguna más discreta?
A la fecha existe el debate de que TVE es la televisión particular del partido político de turno. Pero son descuidos como estos los que tienen un efecto subliminal en el espectador. Aun así me pregunto qué hubiera ocurrido si en vez de la imagen del PP fuera la del PSOE. Seguramente el PP hubiera montado en cólera y seria la noticia de la semana. No obstante es un logro que TVE haya conseguido hacer una televisión mas plural cuando en la era Aznar existía una dudosa equidad entre los tiempos de información dedicados al partido de la oposición y al del gobierno.
De todas formas imágenes subliminales como la del ejemplo utilizadas muchas veces como opciones publicitarias son herramientas delicadas que deben ser utilizadas conscientemente y cuidando los espacios. Me temo que mucho tiene que aprender TVE de su nueva arma: el product placement.



Being John Malkovich de Spike Jonze

El hombre que hay detrás de los titeres

John Cusack mueve los hilos de unos títeres en la primera escena de la película Being John Malkovich, de Spike Jonze. El muñeco se parece físicamente a su personaje -Craig-: con gafas, barba y el pelo recogido. Es una marioneta que usa el protagonista para ocultar su identidad, o la búsqueda de la misma.

Después aparece en escena Cameron Diaz -Lotte, la mujer de Craig-, que vive en una casa rodeada de animales, que trata como si fuesen humanos. Por ejemplo, hay un mono llamado Elijah, que está traumatizado desde pequeño por no saber ser mono; y a quien la pareja lo trata como si fuese un hijo. También hay un loro que habla y hace de despertador. Son seres que no saben ser, que han perdido su identidad propia o que nunca la han encontrado.

Por eso, Lotte se despide de su marido diciéndole que busque un trabajo normal, que no tenga que ver con las marionetas, porque se va a sentir mejor. Además, Craig quiere trabajar como titiritero, es lo que sabe hacer y se siente cómodo siendo otra persona que puede controlar. Él quiere ser como Derek Mantini, el ejemplo de profesional tras los hilos. Incluso en este aspecto se ve que Craig no quiere ser él mismo, quiere ser Derek Mantini.

Entonces aparece Catherine Keener -Maxine- en la historia para desconcertar al protagonista. Porque este tercer personaje controla su identidad: es atrevida y dominante. Y Craig se convierte en John Malkovich, aprende a controlarlo como si fuese un títere más; adquiere su identidad aunque apenas sabe nada de la vida del actor, pero lo hace porque atrae a Maxine, y se deja dominar por estar con ella.

Craig se camufla detrás de otra persona, porque no quiere mostrarse; y construye una realidad paralela que le hace feliz, pero que es sólo parte de su juego con hilos: desaparece cuando cae el telón.

Being John Malkovich fue el debut como director de cine de Spike Jonze, quien antes había trabajado como realizador de videoclips para REM (Michael Stipe -cantante del grupo- es el co-productor de su debut); y Björk, por ejemplo, quien también participa con una de las canciones. Esta película, además, junta en la parte creativa a Spike Jonze con Charlie Kaufman -también debuta como guionista-, a quien admiro por obras maestras como Eternal sunshine of the spotless mind; y, más recientemente, Synecdoque New York.

Fruto de la relación entre Spike Jonze y Charlie Kaufman crearían, también, la película Adaptation: donde se narran los problemas del propio guionista por adaptar la novela homónima. Ya en solitario, el director Jonze presentó Where the wild things are (Donde viven los monstruos. Reseña de Sinfuturoysinunduro)

Foto 2: Darwin Bell (Flickr)


Honeymoons de Goran Paskaljevic

Superar el odio en los Balcanes

Honeymoons, del director serbio Goran Paskaljevic, es la primera coproducción serboalbanesa en la historia del cine. Y este dato no es anecdótico, porque demuestra la intención que hay detrás de la película: superar el odio creado por los nacionalismos de la región.

Con este objetivo, la narración presenta a dos parejas jóvenes que quieren emigrar a Europa. Por pequeños detalles sabes que unos son de una aldea albanesa, cerca de la frontera con Serbia; y los otros viven en Belgrado. No hay una construcción previa de los personajes, de su psicología, sino que Goran Paskaljevic los libera en un espacio donde el odio producido por el conflicto de los Balcanes sigue vivo. Y su personalidad se muestra cuando actúan, en el momento en que intentan relacionarse con ese entorno hostil.

Y el espectador lo tiene complicado para entender las situaciones de violencia que se presentan. El fondo es odio entre dos pueblos pero -por su juventud- estas dos parejas olvidan el pasado, y no se involucran en las disputas que los adultos siguen manteniendo. Por eso, el director no quiere hacer un análisis de los Balcanes, no presenta al público una manera de hacerlo; sino que quiere superar ese conflicto a través de sus personajes. Las nacionalidades se mezclan para conseguir este fin.

La película relaciona los hechos y a los personajes con detalles nimios, aunque no son vidas que se cruzan ni se afectan. Son paralelas y, así, la narración salta de una a otra. Para unir esas redes, destacan los elementos que Paskaljevic va incorporando, como las noticias que se escuchan en la radio sobre un atentado suicida; o el celo que uno de los protagonistas guarda por proteger sus manos.

Pero no todo en Honeymoons es drama, también hay espacio para el esperpento, para el humor irónico que se presenta en algunas escenas. Por ejemplo, en una fiesta de boda celebrada en un patio dividido por la mitad por una alambrada, que separa a dos hermanos -cada uno de un bando en la guerra-. El odio que se transmiten esas dos personas -y cómo lo muestran- es esperpéntico, y hace que olvides qué hay detrás de cada individuo, y sólo veas el ridículo de sus actos.

Honeymoons es una película comprometida con las personas que se odian en los conflictos. Es un intento de olvidar la guerra a través de los jóvenes. Y con esta obra Goran Pasjkaljevic ganó el pasado noviembre la Espiga de Oro en la Seminci de Valladolid, y se consagra como el más laureado en este festival -tras triunfar con La otra América (1995) y Los optimistas (2006)-.


“Baztan”, una historia de agotes, los “negros” de Navarra

Baztan parece el fondo de pantalla predeterminado de Windows

Siguiendo el rastro de Unax Ugalde descubro que está rodando una película por el norte de Navarra, un filme que, para no ser menos, se llama Baztan y está dirigido por Iñaki Elizalde, un pamplonés. Aunque sería más poético haberlo titulado, Agote.

Hablando de Navarra, por aquí hay historias fascinantes que merecen ser contadas. Una tierra tan pequeña, pero a la vez tan aislada y tan suya, tan foral y endogámica da para mucho. Una de esas historias apasionantes es la del pueblo de los agotes, los “negros de Navarra”, pues su situación en el devenir de los tiempos se asemeja al de los afroamericanos. Pero, ¿qué es un agote? Eran pobladores de los valles de Baztan y Roncal, del norte navarro, aunque me remito a “Cuidadores de mundos” de Ander Izagirre (Editorial Altaïr) para describir su grado de marginalidad:

Se dijo durante siglos que eran herejes y sellaban pactos con el diablo, que padecían lepra, que no tenían lóbulos en las orejas, que por sus venas corría una sangre casi hirviente. Si pisaban descalzos , la hierba no volvía a crecer; si sostenían una manzana se pudría rápidamente.

Según cita Izagirre en su libro, el origen de los agotes habría que buscarlo en migraciones de cátaros que en el siglo XIII se refugiaron en Navarra huyendo de la Inquisición francesa, que les perseguía por profesar una fe heriática, que no reconocía la divinidad de la Virgen ni de Cristo, que se negaba a realizar sacramentos y que rechazaba la opulencia de la jerarquía católica. El barrio de Bozate en Arizkun fue su particular gueto y, aunque vivían muchas veces hacinados en casas que ni de lejos pueden recordarnos a los espaciosos caseríos de la zona, llegaron a desarrollar una economía potente gracias a su pericia como artesanos y constructores. Al igual que pasó con los judíos en Europa, la envidia, el desconociemiento y el miedo al “otro” desembocaron en el rechazo y la marginalidad:

No les dejaban poseer tierras ni ganado. Ni cortar leña en los bosques comunales. Ni beber en las fuente públicas. Ni casarse con otra gente distinta. Les obligaban a llevar en la ropa un indicativo rojo, con forma de huella de gato. Se les permitía entrar en la iglesia de Arizkun pero asistían a misa arrinconados, encerrados tras una verja, en un fondo al que entraban por una puerta especial.


Casa de Baztan

Recogiendo lo que dice Wikipedia, al parecer la discriminación no fue repudiada por ley hasta 1819, pero en algunos sitios, como Bozate, hasta que no llegó el siglo XX se seguía recelando de ese “otro” que llevaba convivendo con los baztaneses 800 años. La situación era tan tensa que se llegó al punto de que el gobierno navarro intentó deportarlos al pueblo de Nuevo Baztán (Madrid) construido, al parecer, para la ocasión.

El rodaje de Baztan recoge toda esta tradición de discriminación del pueblo agote, que a día de hoy está integrado con normalidad (conozco a una persona apellidada “Agote”, es bonito pensar que tiene algo que ver), y por lo que puedo comprobar su historia maldita es poco conocida fuera de la cultura euskérica. Con Unax Ugalde en el reparto pero también con Carmelo Gómez, Txema Blasco o el debutante Patxi Bengoetxea, el trabajo empezó en marzo de este año y todavía no tiene fecha de finalización. Del director, el navarro Iñaki Elizalde, encontramos dos nominaciones a los Premios Goya en categoría de cortometrajes, por el documental El olvido de la memoria y la ficción Patesnak, un cuento de Navidad. Baztan, es por tanto, su primer largometraje como director.

Noticia en Diario de Navarra.

Las fotos de Baztan aquí publicadas son del Flickr de f0ff0 y de egizu dos gentes a las que no conozco de nada.


Entre el monte y el arrozal

Segunda de las cinco entregas del reportaje sobre las Marismas del Guadalquivir.

***

Delante de la Venta, el camino se bifurca en dos direcciones: hacia los poblados y hacia la Dehesa de Abajo. El primero de los itinerarios está concurrido a esa hora con coches que se dirigen a la labor en las Islas del Guadalquivir, de modo que lo dejamos a un lado y decidimos continuar de frente, adentrándonos en la bruma de la mañana que aún no se disipa, que nubla el horizonte y tiñe el paisaje con una tenue luz añil.

El camino se convierte en una línea que demarca dos mundos, dos tierras enfrentadas como el Infierno y el Cielo de Dante. A la izquierda, insondables hectáreas de arrozales cuya extensión escapa a la vista con ayuda de la niebla. La tierra cenicienta y cuarteada que espera con paciencia el agua de la siembra se funde con el cielo en un lienzo grisáceo. Nada hay más allá de las cancelas, entre los almorrones. Un páramo desierto en el que la muerte ha secado la existencia hasta una nueva tregua que aún no llega.

La carretera, como un cortafuegos entre la vida y la muerte, ha impedido el avance de la tierra oscura. Al otro lado, en la margen derecha, el verde pugna contra la mañana gris y la luz apagada. Anchos prados que caen sobre Las Colinas, las últimas estribaciones del altiplano del Aljarafe. Esto es la Dehesa de Abajo, un manto verde que se extiende entre el monte y la marisma, entre los pinares y los campos de arroz.

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Sin barreras en el agua

Hace dos años, en un campeonato de remo en Amposta (Tarragona), le enseñaron a Santiago Peiró, y también a otros miembros de Espurna, como el remo también podía ser una actividad para mejorar la calidad de vida de los discapacitados, “a la semana siguiente ya estábamos aquí remando”. Acaban de volver de una salida remando con el barco por el puerto de Dénia, cuyo club náutico trabaja con ellos, y aprovechan para almorzar, como hacen todos los lunes a media mañana, cuando terminan su actividad. Santiago Peiró es el monitor del centro que les acompaña y trabaja con ellos desde hace dos años, “como cualquier terapia deportiva, no son la cura, pero sí mejoran la salud, el equilibrio, la coordinación y su calidad de vida”. Los ocho se montan en el barco, que es el mismo con el que luego la escuela de remo da el resto de sus clases y actividades, unos tablones en babor para facilitarles el paso son la única adaptación para ellos, y tanto Santiago Peiró como Juan Pina, el profesor de remo del Náutico de Dénia, les exigen todo lo que pueden, “con ellos buscamos ante todo la normalidad, normalizar su situación”, explica Peiró, “ahora puede ser noticia que haya un grupo de discapacitados haciendo remo, pero el objetivo es que a la larga no lo sea y puedan participar en cualquier otro deporte”. Y aprovechando que pueden experimentar, cuatro de ellos reman con palas atadas; es una prueba para usarlo después con otros discapacitados, con problemas más acusados, que puedan venir a remar también con la fundación gandiense.

Mientras este grupo rema en la barca, canta, se anima con gritos y aplausos y prueba a hacer algún sprint. Ver que mueven la barca entre todos y que avanzan por un medio distinto como el mar es lo que más les gusta, ellos mismos lo dicen, Felipe Chabeli, uno de los miembros del grupo de Espurna que sale a remar, a quien le gusta sentir las olas y “el cachondeo” del que disfrutan mientras reman por el puerto y, alguna vez, también por la Marineta Casiana, una de las playas de Dénia. A Toni Martínez, un ‘remero’ de Espurna más, le gusta poder superarse y practicar un deporte de equipo. Porque el remo es un deporte socializador, “es uno de los deportes más ‘de equipo’ que hay y eso les inculca el compañerismo”, cuenta el monitor de remo Juan Pina, quien también obtiene algo de todo esto, “a mi me llenan los aplausos y los agradecimientos que te dan cuando termina la clase. Yo los lunes no siento que me levante para venir a trabajar”. Santiago Peiró también recibe de todo esto, “nos han enseñado que no hay barreras, que todos podemos hacerlo todo. De hecho, ni el Club Náutico de Dénia ni nosotros habíamos hecho antes nada de esto”. Pero al parecer funciona; el monitor de Espurna explica que, además de las ya comentada coordinación y mejora de la calidad de vida, junto a la socialización, “fomentamos la responsabilidad con los materiales, el esfuerzo…y cada clase que pasa vemos que progresa, que ellos se auto corrigen y te preguntan, y notan que mejoran”.

De momento, Espurna es el único centro en toda Valencia, y de los pocos en España, que hace algo así, “solo conocemos a uno más que lo haga y son de Catalunya”, explica Peiró, a quien le gustaría que se pudieran hacer encuentros, formar más grupos e incluso montar algún campeonato. Desde la fundación se fomenta la práctica de todos los deportes, “siempre que sean beneficiosos para ellos”, y aprovechar el mar del que la Comunidad dispone sería bueno, “tenemos el mar ahí, y un montón de puertos y clubes náuticos con recursos que serían útiles para nosotros…podría haber hasta un circuito”. Si se hace algo así o no, se verá. Mientras tanto, ellos ya se han adelantado a toda la Comunidad y a bastante parte del territorio español en demostrar que cada vez hay más barreras que derribar, eso sí, en equipo.

*Artículo publicado en el diario digital l’Informatiu


Marismas del Guadalquivir

Ésta es la primera de la cinco entregas a través de las que publicaré mi reportaje sobre las Marismas del Guadalquivir. Pronto, más. Sigan atentos.

***

Es temprano y la Venta El Cruce, en las afueras de La Puebla del Río, se despereza con parsimonia, como la mañana lenta que surge tras la bruma. El gorgoteo de la cafetera ahoga el canto de unos pájaros y pronto un par de coches aparcan en la puerta. Somos pocos en el lugar pero no parece que haga falta mucha más gente. El camarero, con aire tranquilo, saluda a uno de los parroquianos que aún está en el quicio de la puerta.

–Buenos días, Manuel. ¿Qué te pongo?
–Ponme una copita de aguardiente seco, niño.

Ésta es la puerta del Sur y quienes aquí vienen son los centinelas de voz dura y áspera y surcos en la frente y en las manos, igual que el arrozal llegando mayo. El alma y la mirada de los hombres marismeños es gris y tiene grietas, como el campo que espera con paciencia el agua de la siembra y nunca sabe si al final llegará o si es vana la esperanza. Así se abre y se extiende la marisma, hasta un lugar donde la vista humana llegó tan sólo en cuentos y leyendas. Al sur del Sur, del monte hasta la mar, la vida sobre el hombre y sobre el tiempo.


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