Marismas del Guadalquivir


Ésta es la primera de la cinco entregas a través de las que publicaré mi reportaje sobre las Marismas del Guadalquivir. Pronto, más. Sigan atentos.

***

Es temprano y la Venta El Cruce, en las afueras de La Puebla del Río, se despereza con parsimonia, como la mañana lenta que surge tras la bruma. El gorgoteo de la cafetera ahoga el canto de unos pájaros y pronto un par de coches aparcan en la puerta. Somos pocos en el lugar pero no parece que haga falta mucha más gente. El camarero, con aire tranquilo, saluda a uno de los parroquianos que aún está en el quicio de la puerta.

–Buenos días, Manuel. ¿Qué te pongo?
–Ponme una copita de aguardiente seco, niño.

Ésta es la puerta del Sur y quienes aquí vienen son los centinelas de voz dura y áspera y surcos en la frente y en las manos, igual que el arrozal llegando mayo. El alma y la mirada de los hombres marismeños es gris y tiene grietas, como el campo que espera con paciencia el agua de la siembra y nunca sabe si al final llegará o si es vana la esperanza. Así se abre y se extiende la marisma, hasta un lugar donde la vista humana llegó tan sólo en cuentos y leyendas. Al sur del Sur, del monte hasta la mar, la vida sobre el hombre y sobre el tiempo.

Acerca de Jesu

Periodista freelance, escritor, fotógrafo, musicólogo y deejay. Desde Sevilla para el mundo. Ver todas las entradas de Jesu

Una respuesta to “Marismas del Guadalquivir”

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 36 seguidores