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La nueva televisión

Otro artículo extenso y tal vez aburrido que rescato de mi blog porque me parece interesante que aquí se hable de estos temas:

Se hace evidente a cualquier consumidor de medios con acceso a Internet que los modos y esquemas de recepción de contenidos están cambiando a velocidad de vértigo. Y de que hay un desfase, hablando de España, en cuanto a los medios tradicionales y a los nuevos receptores.

La cosa comenzó cuando en España comenzamos a subir de nivel económico medio. Hasta entonces, había una televisión en casa, normalmente colocada en el salón o la salita de estar, una especie de dios ante el que se sentaba toda la familia a la hora de comer, como las estufas antiguas de cisco en los inviernos de la sierra. Junto al cambio (tal vez derrumbe) del modelo familiar patriarcal clásico, la familia se fue dispersando por la casa, y ya a finales de los 80 y principios de los 90 no era raro ver más de una televisión por casa.

Esto, en principio, obligó a los medios a asumir la progresiva fragmentación de la audiencia. El revulsivo fue la creación de programas orientado a sectores concretos de público (adolescentes, por ejemplo) que empezaban a tener televisión propia en su casa. Conforme avanzaban los 90, este ciclo siguió su curso, y en algunos casos ha llegado a haber una televisión por habitación.

De nuevo, Internet ha supuesto una nueva vuelta de tuerca en esta tendencia. La aparición de páginas como Youtube, Dailymotion o Vimeo, y también de los programas de p2p streaming, como PPStream, TVUplayer o Joost (por cierto, regalo invitaciones para Joost), han contribuido muchísimo a la mayor fragmentación de la audiencia. Ahora, el receptor de medios no se limita a sentarse delante de la televisión y tragar lo que pongan o hacer zapping. Ahora, el consumidor elige qué, cuándo, y en qué soporte quiere ver los contenidos audiovisuales.

Por supuesto, los medios deben adaptarse a esta nueva realidad. En los últimos años, estamos hartos de ver cómo quitan un programa detrás de otro por no llegar a un 18% del share, lo cual es un síntoma de que los grandes dirigentes de las cadenas mayoritarias no quieren asumir que cada vez va a ser más difícil llegar a ese share. Por varios motivos: el ya comentado de Internet, y también la aparición de nuevos modelos de televisión, como el de la TDT, que permite una mayor oferta de canales, y que va a dividir progresivamente a la audiencia.

Lo que considero que Internet ha hecho por el consumidor es algo muy importante: culturizarlo. A un receptor medio igual Los Serrano o Los hombres de Paco le parece una mierda (cosa nada extraña), así que prefiere bajarse a través de Bittorrent los capítulos de Lost o Heroes que no se emiten en España. O le interesa mucho un documental que ponen en el Canal Historia, pero a la hora en que lo ponen le es imposible verlo, ante lo cual tiene dos alternativas: o las redifusiones, o bajárselo de Internet.

Ante esto han surgido varios y nuevos modelos de televisión. El primero de ellos ya se apuntó con la aparición de la televisión por cable y por satélite: la aparición de canales temáticos, con una programación no demasiado extensa ni difusa, y basada en las redifusiones y en el apoyo en cuatro o cinco programas estrella. En cuanto a canales por satélite, yo creo que una de las estrellas es FOX (o AXN), y en cuanto a TDT, lo estamos viendo en nuevos canales como SET (Sony Entertainment Television) en VEO, que próximamente va a emitir Lost una y otra vez, por lo que se ve. En cuanto a Internet, el asunto se vuelve algo más complicado, y aún hoy está candente la pelea que decidirá cómo va a ser el próximo modelo de televisión (aunque cada vez está más claro).

Mientras que grandes medios como NBC o BBC, y en España canales como Antena 3 o Telecinco, están apostando fuerte por la difusión a través de Internet, creando sus propios canales en sitios como Youtube y distribuyendo parte de su programación a través de ellos, hay otras empresas, como Viacom, que se niegan a aceptar el cambio. De todas maneras, es una lucha inútil, en mi opinión. Aunque demandes a Google (como ha hecho Viacom) para que te paguen 1.000 millones de dólares por contenido protegido, quizás también como forma de hacerte publicidad, lo que está claro es que el usuario, si quiere, va a seguir bajándose tus contenidos de Internet (y esto es algo que también debería aprender la SGAE). Por tanto, lo que los medios deberían de asumir es que hay que olvidarse de conseguir el 20% de share para mantener un programa en antena. Deberían asumir que el futuro está en lo multimedia, que el éxito está en conseguir que tus contenidos estén en la mayor cantidad de soportes posibles, y con la mayor disponibilidad, y que no conseguir cinco millones de televidentes a la misma hora no es perder dinero.

La estrategia, en cuanto a la publicidad de la televisión por Internet, ha sido muy clara: la NBC deja sus vídeos en Youtube para visionado gratuito, pero mantiene los anuncios. Es una solución fácil y eficaz: consigues que la gente que ve tus contenidos, vea también tus anuncios. No cambia más que el soporte. Supongo, sin embargo, que los dirigentes de los medios tienen el miedo de no poder controlar realmente quién ve tus programas. Y esto es algo con respecto a lo que también se ha empezado a actuar: en la última semana, la empresa encargada del EGM (Estudio General de Medios) está proponiendo plantear una nueva forma de medir las audiencias, de cara a los GRPs, los estudios anuales, etcétera.

Lo que está claro es que, tanto para los generadores de medios como para los anunciantes, esta nueva forma de consumir televisión (que también tendría que ser de crear y de distribuir) es un importante reto al que hay que enfrentarse con todas las energías posibles. Lo que nadie duda (o debería dudar) es de que hay muchísimas posibilidades de hacer negocio. Los grandes anunciantes ya se dan cuenta: se meten en publicidad en asuntos antes no tocados, como los videojuegos. Los generadores de contenidos deben olvidarse de crear programas para todo el mundo: eso es un modelo obsoleto. Cada integrantes de la familia tiene un gusto diferente, y modos diferentes de consumir, y quiere consumir cosas diferentes y personalizadas. Hay que trabajar en eso. La lucha actual está en ver quién consigue llegar a mayor cantidad de público, que esta vez es diferenciado; está en conseguir ofrecer lo que el público quiere ver, en el tiempo y en el soporte en que el público quiere verlo. Los que se nieguen a aceptar esa realidad, o los que no consigan adaptarse a ella, se quedarán en el camino.


Manuel Castells

Por si no tenía suficiente con tener que haber estudiado a Arrabal en la Universidad, ahora van y me confirman que parece ser que en la fcom están por estudiar a… en fin, este tipo de gente. Yo he estudiado a Manuel Castells en la facultad. Me han repetido su nombre algunos cientos de veces. Seguro que lo harán más. Miren lo que hace este señor, gurú de la sociedad de la información:


Y yo he estudiado a este tío, joder. Mierda.


(Re)Saludos

Por fin, tras innumerables (y por primera vez) problemas con el servicio de WordPress, vuelvo a estar por aquí, al pie del cañón, listo para seguir escribiendo mierda. ¡No os libraréis de mí tan fácilmente!


La noche de la censura

Ya que Pablo publicaba un artículo sobre la entrevista de Quintero a García y la censura de TVE, aquí va mi reflexión personal sobre el tema, sacada, una vez más, de mi blog:

Éste es otro blog en el que se va a hablar de lo ocurrido recientemente en TVE con el programa de Quintero y la entrevista a José María García. Otro vergonzoso capítulo en la historia reciente de Televisión Española, que no duda en acudir a la censura directa de contenidos aduciendo motivos de línea editorial cuando algo de lo que se dice no interesa.

Por mucho que nos vendan ahora que TVE es un organismo independiente, es muy evidente que el ente ha sido y será siempre un organismo absolutamente controlado por el Gobierno (sea del color que sea). Y si la cosa con Carmen Caffarel ya había empezado a irse de madre, parece que con el nuevo director, Luis Fernandez, la cosa no lleva mucho camino de mejorar. Pero vayamos al tema.

Como supongo que todos sabréis, la noche del pasado miércoles estaba prevista la emisión de una entrevista con José María García, SuperGarcía, en La noche de Quintero. De forma no tan sorprendente, porque tampoco es la primera vez que a Quintero le censuran una entrevista, pocos minutos antes de la emisión, sin avisar al presentador ni al periodista, y de la forma más cutre (rótulos en la parte baja de la pantalla) Televisión Española anuncia que no se va a emitir la entrevista a José María García porque en ella no se vierten opiniones, sino insultos, descalificaciones y ataques a terceras personas. El comunicado oficial de prensa está (estaba) aquí pero, casualmente, ha desaparecido por motivos de seguridad.

A pesar de todo, y como forma de salvar el culo, los de TVE decidieron emitir aquellas partes de la entrevista en que García hablaba del director del ente, Luis Fernández. Así, quisieron disculparse, dando a entender que no lo censuraban por eso. Y claro que no lo hacían por eso. Por suerte, esto no son los años 80, fecha del apogeo de la censura felipista, y gracias a Internet, algún Garganta Profunda ha conseguido poner la entrevista completa a disposición pública. Después de verla completa (y de darse cuenta de que García no ha perdido un ápice de su fuerza), es evidente que la censura no proviene por lo que se diga de Luis Fernández, a quien se le califica de hombre de Prisa (¿mentira, acaso?).

De hecho, en una rueda de prensa (pincha para ver el vídeo) posterior a que la noticia de la censura se hiciera pública, José María García hace saber que cree que detrás de la no-emisión de la entrevista está Florentino Pérez, que si ustedes ven la entrevista, verán que es uno de los que sale peor parado de sus historias (muy por detrás del ex-presidene Aznar, eso sí). García es un hombre que conoce, como Maquiavelo, los hilos de poder desde dentro, y es capaz de relacionar perfectamente quién hace qué y por qué, y no tiene miedo de decirlo abiertamente. En todo caso, el periodista ha decidido emprender acciones legales contra Televisión Española, y ha retado a la cadena a que emita la entrevista de forma íntegra, para que se demuestre que no hay ningún insulto.

Por su parte, TVE no parece retractarse en absoluto de lo ocurrido, haciendo oídos sordos a lo que cualquier ciudadano con un un poco de sentido democrático ve y oye en asuntos como éste: que la democracia que tenemos en España es de mantequilla, donde se aprueban Estatutos con un 36% de ciudadanía que vota, y donde cualquier con poder (o dinero, que viene a ser lo mismo) tiene el absoluto control sobre un organismo como TVE, que debería ser independiente de intereses políticos o económicos. De hecho, el director de programas de Televisión Española, Javier Pons, afirma que censuró la entrevista a García porque tenía que hacer su trabajo, y que lo volvería a hacer, ya que no ha censurado contenidos, sino que se ha encargado de seguir una línea editorial. Y una vez más, ¿quién se cree esa mierda? Hasta ahora, las dos censuras que ha sufrido el programa de Quintero han sido en las entrevistas con García y, curiosamente, con Ynestrillas. ¿Alguien más ve el sesgo ideológico de la línea editorial aquí o sólo soy yo?

Como colofón final, TVE ha decidido vengarse a lo cutre y pasa el programa de Quintero a la noche de los martes, donde tendrá competidores mucho más serios, como la serie House en cuatroº y Los Serrano en Telecinco, probablemente buscando el fracaso en audiencia del programa como excusa para retirarlo definitivamente. Parece que, igual que al Gobierno en general, últimamente ya no importa que a TVE se les vea el plumero descaradamente a cada paso que dan; si total, ellos van a seguir haciendo lo que quieran, nos demos cuenta o no…

La única buena noticia es que, gracias a Internet, y al revuelo que ha causado la noticia de la censura, es muy probable que esta entrevista la haya visto ya mucha más gente de la que la hubiera visto si se hubiera emitido normalmente; claro que todavía hay quien dice que esto se ha hecho queriendo, y que es una maniobra (ver el vídeo de la rueda de prensa para más información). Ya se sabe que teorías conspiratorias hay para todos los gustos…


Infoxicación

Otro artículo sacado de mi blog. Lo siento, pero lo pongo aquí porque creo que encaja dentro de los contenidos de este blog. En fin, allá va:

No todo iban a ser ventajas en el libre acceso a la información. Cada vez me doy más cuenta de esto, ahora que me gusta estar bastante informado de diversos temas, y que leo actualizaciones de más de 200 blogs y webs a través de Google Reader. Por la mañana me levanto, desayuno y me siento al PC. 175 noticias sin leer. Me invade el tedio. Empiezo a pasar páginas y páginas, salvando alguna cosa pasando de todo lo demás.

Lo curioso es que a veces, como hoy, me leo 175 noticias sin encontrar nada interesante. Y otros días, que sólo tengo cinco o diez, encuentro algo de lo que me gustaría hablar. ¿Es esto una coincidencia, o la sobrecarga de noticias me produce un déficit de atención? Probablemente no tenga nada de coincidencia. De hecho, al hilo de esta reflexión, en el libro The problem of information overload in business organisations dan unas cuantas razones de aparición de este fenómeno, llamado infoxicación:

  1. Recogemos más información de la necesaria para apoyar la competencia y nuestras razones a la hora de tomar decisiones.
  2. Recibimos una gran cantidad de información que no hemos solicitado ni nos es útil.
  3. Buscamos más información de la necesaria para tratar de comprobar que la que se tiene es la correcta.
  4. Necesitamos demostrar nuestra justificación de decisiones.
  5. Recogemos información por si pudiese ser útil en un futuro.
  6. Se va a lo seguro y tratamos de obtener toda la información posible sobre un tema.
  7. Nos gusta utilizar la información como moneda de cambio para no quedarnos atrás respecto a nuestros colegas.
(En negrita, las que más interesantes me parecen)

También, al hilo de esto, sería interesante leer el artículo de Alfons Cornellá Cómo sobrevivir a la infoxicación. Sin embargo, más que profundizar en este tema, que nos llevaría directos a las nuevas formas de comunicación digital y a cómo estás deben y van a cambiar la forma tanto de producir como de buscar, recibir y consumir información, a mí me gustaría plantear una especie de pregunta retórica que tiene que ver con toda la realidad social de estos últimos años. ¿Acaso esta sobrecarga de información no consigue que perdamos el interés por cualquier asunto? ¿Acaso recibir información que nos es extraña en dolby sorround nos vuelve sordos? ¿Por qué, como diría Chesterton, parece que la única finalidad del periodismo es decir que Lord Jones ha muerto, cuando ni siquiera sabíamos (ni nos importada) que Lord Jones existiese? Por decirlo de forma contundente y marxista:

¿Es la información el opio del pueblo?


Sobre el Estatuto

Ayer fue, finalmente, la votación en referéndum del Estatuto de Andalucía. Si es que a eso se le pudo llamar referéndum. Cuando yo fui a votar, los colegios estaban prácticamente vacíos, y al final del día se confirmó lo que ya se esperaba: 36% de participación. El Cacique (léase Manuel Chaves) salió diciendo que los que no habían votado lo habían hecho porque esperaban que saliera el sí. Ya. Y una mierda. No sé qué tipo de ley se reafirma con el apoyo de un 36% de la población; no me entra en la cabeza. Pero como los políticos son así, pues nada, a chupar del bote.

Yo, por mi parte, fui a votar. Y voté un NO como una casa. Y como decían ayer en un programa de radio que estuve escuchando, el NO, al menos, ha sido un voto más pensado y reflexionado que el voto al SÍ, que pudo ser por pura inercia. Por esa parte, estoy orgulloso de haber cumplido con mi deber de ciudadano, aunque no me alegra que se haya dado apoyo a una gilipollez como este Estatuto.

Para leer más sobre los contenidos de nuestro ya Estatuto de Autonomía, lean este artículo, que me parece que resume bastante bien mi propio punto de vista con respecto al tema.

¿Qué votaron ustedes, si votaron? ¿Y por qué?

PD: el PSOE, como siempre, con su poca vergüenza y su cara dura: acusa al electorado del PP de votar en contra del Estatuto. Aunque, como dije antes que el voto en contra del texto era más reflexionado, igual es un motivo de alegría.


Sobre la dignidad del periodismo

Originalmente puesto en mi blog, pero creo que es interesante tenerlo también aquí:

El juicio del 11-M, que tanto está trayendo de cabeza a todos los medios de comunicación en todos los soportes, sirve para tomarle también el pulso al periodismo. Por una parte, porque es el primer proceso público de gran calado informativo donde se está produciendo la revolución de los medios: todo el juicio del 11-M será grabado en vídeo, y no taquigrafiado como venía siendo habitual hasta ahora. Por otra, porque se va a poner a prueba la integridad de los medios a la hora de emitir imágenes con motivo del juicio, de los próximos especiales, etc.

En los últimos años, el periodismo ha sufrido un constante ataque por parte de sí mismo. El gusto por la pura información, por tratar de ofrecer la noticia con la mayor objetividad posible, heredada del modelo de prensa elitista del Times londinense, ha ido desapareciendo a pasos agigantados. Esto ha ocurrido también en una época en que la política española se ha convertido en poco más que un circo de descalificaciones mutuas donde hay mucha demagogia pero poca acción; algo digno de figurar en las peores teorías de la videopolítica de Sartori. En España, a día de hoy, no hay periódico que se salve. Aunque algunos de ellos consigan mantener mejor el tipo puntualmente, es cada vez más evidente, no en la forma pero sí en el contenido, que la nueva situación de España está pidiendo periódicos como el cochambroso New York Journal de William Randolph Hearst. Y que conste que, aquí, estoy omitiendo a toda la amalgama de periódicos gratuitos, esos periódicos.

Lo que me resulta curioso del asunto, volviendo al tema del 11-M, es que ahora todas las cadenas de televisión parecen haberse puesto de acuerdo para, ¡ahora sí!, seguir el código deontológico del periodismo, que sin embargo no dudan en saltarse a la torera diariamente desde los propios editoriales. Según esta noticia de El Mundo, todas las cadenas de televisión públicas se han comprometido a no emitir imágenes escabrosas relacionadas con el atentado. Según el artículo, no van a mostrar muertos ni heridos ni nada que, en definitiva, pueda herir a las víctimas.

O sea, que lo hacen por las víctimas. Perdonen que me carcajee, pero a poco que uno esté más o menos informados de la actualidad, usar a las víctimas como motivo sólo se merece una maravillosa palabra: bollocks. Después de que las víctimas, de cualquiera de las dos facciones (¿no es absurdo que tengamos que hablar de facciones hablando de víctimas?), sean maltratadas y vapuleadas diariamente en los medios, ahora, de repente, a todos les importa mucho no reavivar el dolor de las víctimas.

Sin embargo, a mí me parece una buena noticia como noticia, sin analizar más allá. De una forma o de otra, al menos, espero que cumplan lo que dicen. Aunque para mí, y para muchísima otra gente, esto no es más que una cortina de humo, y este tipo de actuaciones llegan ya demasiado tarde. Después de que el mismo 11-M, quince minutos después de que se produjeran los atentados, se llenaran los magazines matinales de corrillos de tertulianos, a cada cual peor, diciendo gilipolleces y proclamando teorías y acusaciones, cuando aún no se había confirmado absolutamente nada. De que, durante todo el 11-M, les faltara tiempo en el día para emitir una y otra vez las imágenes que ahora se niegan a emitir por respeto. Dejando a un lado lo del 11-M, después de lo que han hecho con la muerte de la hermana de la Princesa Letizia.

Algo deberían aprender de cómo se portaron, por ejemplo, la BBC y el Channel 4 inglés tras los atentados del 14-J. Yo, que por suerte o por desgracia, estaba allí cuando ocurrió, me quedé gratamente sorprendido de la profesionalidad con que estos medios trataron los atentados. Esto jamás sucedería en España, pensé, mientras oía al presentador del informativo de la BBC decir:

Perdonen, pero esta es toda la información que podemos ofrecerles por el momento. Hay múltiples rumores y teorías circulando, pero creemos que, mientras no haya algo que podamos confirmar y comunicarles con la absoluta certeza de no equivocarnos, no podemos decirles nada nuevo. Seguiremos informando.

Sólo tuve que llamar a España para confirmar, efectivamente, el abismo en cuanto a respeto por la noticia, por la profesión y, sobre todo, por el espectador, del que carecen los medios españoles. El respeto que todavía no han (hemos) aprendido a tener.


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