Archivo de la categoría: Vídeos

La Historia en las cunetas

“La batalla de la memoria la ganó Franco, pero bien ganada”, dice el historiador José María García Márquez con la mirada intensa agazapada tras unas gafas de cristal estrecho. En esos ojos se adivinan años de escudriñamiento sobre la Guerra Civil en Sevilla y Huelva, sobre la represión y sobre la identidad de miles de personas que aún vagan por cunetas y olivares, sin nombre, sin recuerdo.

La carrera de José María está basada en la búsqueda de la historia de muchos de aquellos que murieron reprimidos desde el alzamiento de 1936, y sus historias, como leyendas negras narradas en noches de tormenta, asaltan su memoria, como la de aquél que cortó unas orejas a un fusilado para guardarlas como trofeo y fue considerado un “ardiente defensor del glorioso movimiento nacional”. Historias de estar “dentro del fango, de las catacumbas del terror”.

Su labor de investigación y reconstrucción de la historia a partir de los documentos del régimen franquista tiene como fin, además de la recuperación de la identidad y el emplazamiento de miles de personas represaliadas, el esclarecimiento de una de nuestras épocas más oscuras, “algo que no se estudia en la escuela, que es donde se debería tratar esto, como se hizo con las dictaduras del nazismo y el comunismo en Alemania”. Contribuir a “que se sepa quién era Francisco Franco o cualquier otro, que es lo importante, y no quitarle su nombre a una calle cualquiera”.

La obra histórica de José María García Márquez es fundamental para tapar los desconchones que pueblan la tapia de aquellos años oscuros sobre los que, poco a poco, con la suavidad de la distancia, comienza a caer la luz.

[Youtube=http://www.youtube.com/watch?v=oq8TW_Ifkk0]

Un post y una entrevista realizada por Jack Daniel’s y el que esto firma.


AIR 2010: Responsabilidad social de los medios

Dentro del “Encuentro de Ciudadanía, Sociedad y Empresas Socialmente Responsables”, AIR 2010, que ha organizado la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía, para analizar y debatir la importancia del desarrollo de la actividad empresarial acorde con unos principios básicos de responsabilidad y sostenibilidad social, llamaba la atención la mesa dedicada a la responsabilidad social de los medios de comunicación.

El elenco no tenía desperdicio alguno, ya que con la moderación de Antonio Manfredi, director de Contenidos Digitales de la RTVA, durante su desarrollo expusieron sus opiniones Ignacio EscolarJuan Luis SánchezJuan Carlos BlancoCésar Calderón, Antonio Salvador, de El Mundo Andalucía, y Maite Sáenz de Cabezón, deMedia Responsable.

En este vídeo están las opiniones de los integrantes de la mesa al respecto de este asunto.

A nuestro entender, la principal responsabilidad social de un medio debe ser la búsqueda a toda costa de la verdad, o de lo que más se le aproxime, y el compromiso permanente con el lector de ofrecerle una información veraz utilizando para ello la metodología que caracteriza al periodismo. Todo lo que no pase por estas dos premisas básicas se deberá encuadrar en maniobras más o menos intencionadas para poner ante los ojos de los lectores una visión velada de la realidad por la causa que sea.

Si tenemos en cuenta que buena parte de calidad democrática de un país se mide por la clase de información que producen sus medios de comunicación, y que sólo con ciudadanos bien informados tiene posibilidades de existencia una democracia arraigada y con contenido, del que los medios cumplan a rajatabla ambos enunciados depende en buena medida la salud del sistema del que nos hemos dotado para relacionarnos. Y es ahí donde de verdad radica su importancia.

Trabajo realizado por Jack Daniel’s y el que aquí escribe.


Las 17 mujeres fusiladas de Guillena

Jesús Rodríguez / Gregorio Verdugo

Guillena es un pueblo situado apenas a 20 kilómetros de Sevilla que en 1936 contaba con una población de 4.000 habitantes. Cuando se conoció la noticia de que el ejército rebelde se había sublevado contra la legalídad democrática de la República, la gente del pueblo formó un comité que se encargó de la recogida de armas por casas y cortijos, con la anuencia del brigada comandante de puesto de la Guardia Civil.

Establecieron guardias y vigilancia en los accesos al pueblo, llevaron en camionetas víveres y dinamitas a varias poblaciones cercanas e intentaron, sin éxito, volar un puente sobre el Guadalquivir en la localidad vecina de La Algaba.

A las ocho de la tarde del 26 de julio de aquel año, una columna mandada por Ramón de Carranza, que luego fue el primer alcalde franquista de la ciudad de Sevilla, tomó el pueblo y dejó nombrada una comisión gestora a cargo del Ayuntamiento que lo primero que hizo fue suspender a todos los empleados municipales, excepto el alguacil y el jardinero, y sustituir al secretario por otro nuevo.

Dos días más tarde llegó a Guillena una columna al mando del brigada de la Guardia Civil Juan Ruiz Calderón, que se encargó de poner en marcha las milicias junto a Antonio Belmonte, jefe de Falange, y comenzaron las detenciones y las batidas en las inmediaciones de los pueblos para iniciar la represión y persecución de los huidos y, además, evitar los asaltos que se venían dando en cortijos y fincas en busca de alimentos.

Comenzaron entonces las detenciones y los traslados de prisioneros a Sevilla para ser a los pocos días ejecutados. La gran mayoría de los detenidos se entregaron voluntariamente, engañados por los continuos señuelos de los represores y por las amenazas contra sus familiares.

En medio de esa brutal ola de represión que se desencadenó después, durante el otoño de 1937, 19 mujeres del pueblo fueron detenidas y posteriormente sacadas de la cárcel, paseadas públicamente con las cabezas rapadas y obligadas a asistir a misa. Pocos días después, trasladaron a 17 de ellas a la localidad cercana de Gerena, donde fueron asesinadas alrededor de las 10 de la mañana y arrojadas a una fosa común en el cementerio.

José Domínguez, que por entonces tenía ocho años y se encontraba jugando en un olivar cercano junto a sus amigos, le contó al profesor Leonardo Alanís Falante que durante la masacre las mujeres trataron de esconderse en los nichos excavados en la tierra y un sujeto apodado el Moña las cogía por los pelos y las ponía para que las mataran. Mientras ellas trataban de protegerse, sus verdugos disparaban sus fusiles desde la cancela del camposanto. Eran algo más de una docena, todos falangistas, salvo dos o tres guardias civiles. Una de las 17 mujeres presentaba un avanzado estado de gestación. La mayoría de ellas todavía permanecen inscritas en los registros civiles como personas vivas. La hija de una conservó para siempre la hoja del calendario que marcaba el día fatídico de aquel año en que asesinaron a su madre. Se puede decir que a partir de entonces su vida se convirtió en una prolongación inacabable de aquel noviembre trágico que se hizo eterno hasta el final de sus días.

Miguel Aguilera Garzón y Manuel Domínguez Postigo son, respectivamente, hijo y nieto de dos de aquellas mujeres. Hoy están luchando contra las adversidades para encontrar sus cuerpos y recuperarlos para honrar sus nombres y su memoria. Ésta es la historia que nos contaron.


Padre mío, vente conmigo

Entrevista realizada junto a Jack Daniel’s.


Protesta saharaui en Sevilla

Unos cuarenta saharauis residentes en Sevilla se han concentrado esta mañana frente al Consulado de Marruecos en esta ciudad, situado en el Camino de los Descubrimientos de la Isla de la Cartuja.

Los manifestantes, que han gritado consignas contra el reino marroquí y a favor del Frente Polisario, se han reunido para clamar contra la toma y el desmantelamiento del campamento de El Aaiún que efectuó ayer la policía de Marruecos. Es la segunda protesta que acontece en Sevilla después de la que ayer se llevó a cabo en las puertas del Ayuntamiento.

[Youtube=http://www.youtube.com/watch?v=MqirskOM-ug]

Según Mulay Lahsem, para el próximo sábado está programada una nueva protesta frente a la Embajada de Marruecos en Madrid.


Juan Espadas, las redes sociales y la calle

Gregorio Verdugo / Jesús Rodríguez.

Juan Espadas, candidato del PSOE a la alcaldía de Sevilla, presentó ayer su política 2.0, una de sus principales apuestas para la campaña electoral y, afirma él, para su Gobierno de la ciudad en caso de que los electores le den la vara de mando en mayo de 2011.

De la presentación que hizo Espadas podemos deducir una fuerte apuesta por las tecnologías como medio para que las personas tengan una comunicación más cercana y certera con el Gobierno. De hecho, el propio Espadas sostiene que “no puedo renunciar al instrumento más potente que hay ahora mismo para llegar a los ciudadanos”.

Ciertamente, Espadas demuestra una amplitud de miras nueva, impropia del político español actual -lo cual es grave per se, y más a estas alturas-, que no sólo alcanza el mero uso y explotación de los nuevos recursos que ofrece Internet, sino la posibilidad de que los ciudadanos, por fin, puedan tener una manera rápida y efectiva de acceder a los políticos.

Pero, lejos de que el cuento de esta entrada tenga un final tan feliz como éste, las preguntas surgen una tras otra, y la primera es una transposición dospuntocerística lógica de una duda omnipresente entre el electorado: ¿realmente Juan Espadas -o ponga aquí el nombre de su político preferido- está en las redes sociales para ser un político -y/o futuro alcalde- al que los ciudadanos puedan dirigirse con rapidez y eficacia o bien su fin es únicamente el de hacer que su foto circule por Facebook, Twitter, Flickr, etcétera?

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La puerta abierta al fusilado

El Castillo de las Guardas es el pueblo típico de la Sierra Norte de Sevilla, de casas empedradas, calles estrechas, cuesta arriba, donde impera el silencio y nada acontece. Pero aquí, como en muchos otros lugares, la quietud que invade recorre cada rincón cayó sobre el pueblo como un telón de plomo. Del mismo plomo que, veloz, irremediable, se llevó por delante cientos de vidas, de nombres, de historias, en medio del estruendo que precedió a este silencio pétreo de décadas.

El sábado, 23 de octubre, una columna de valientes ascendió a la cumbre del pueblo para desempolvar las historias tras años de sombras. Vecinos de El Castillo junto a muchos que allí tienen sus raíces pero que han echado ramas fuertes en lejanos lugares de la provincia, e incluso algunos que desde la Castilla vieja llegaron a dejar caer las hojas en la Sierra sevillana. Entre todos, piedra a piedra, con la argamasa del recuerdo y la palabra, levantaban de nuevo un gran pilar donde la luz del día claro ilumine todos los nombres de los olvidados, grabados para siempre.

“No sabemos dónde está, pero al menos ahora sabemos que no está desaparecido, que no es un extraño”.

Tener alguna certeza es el antídoto contra la duda de pronunciar el nombre de un familiar perdido, extraviado sin fin, en aquellos años. Hacerlo es como llamar, sin respuesta, lo que una vez se tuvo entre las manos y ahora no es más que niebla que se esfuma, arena que se escapa entre los dedos y ya no nos pertenece. Nombrarlos es nombrar un fantasma que vaga por los campos, que quiere volver y no conoce el camino.

“Mi abuela vivió con la puerta de la casa abierta de par en par, por si volvía su hermano, desaparecido en la guerra. Así murió, rogando a los vecinos que no la cerrasen”.

Los encuentros que organiza TodosLosNombres.org, como éste de El Castillo, sirven para abrir la puerta de la casa propia, para que la luz entre y desvele las historias de los olvidados. Para mostrar el camino de vuelta a los nombres que, como fantasmas, se arrastran por el limbo de los años sin que nadie los procure. Para construir con testimonios una casa común por cuya puerta entren todos los que vienen de tan lejos como los llevó el tiempo, a buscar su propio nombre, enterrado en la tierra, sus raíces. A redimirles con una palabra: “aquí estoy, vente conmigo”.

Un reportaje realizado junto a Jack Daniel’s.


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