¿Paga el diario al portal web para no que no dé cabida a noticias críticas con Público?
Por todos es conocido el efecto Menéame. Un simple enlace, y súbitamente se disparan las visitas a una determinada web. También por todos es sabido que el portal impone una corriente de opinión, la de la mayoría, canalizada a través de los votos y comentarios, que ejerce su influencia sobre una minoría carente de actitud crítica.
Esto último es bien sabido por los propios medios de comunicación, que ven en las páginas de ese tipo una fenomenal fuente de visitas, con las que sacar una mayor tajada de los anunciantes y, de paso, una forma de ganar lectores entre un público generalmente joven. Da igual que ello se consiga a través de noticias-gancho ridículas e insulsas, escenas dignas de cualquier película de los hermanos Marx, que sirven para aborregar aún más a la población y hacerla más servil -¡si Horkheimer levantara la cabeza!-, como podemos ver aquí, aquí, aquí o aquí.
Si esa maquiavélica forma de actuar sobrepasa lo éticamente correcto, el que un diario como Público pague a cierto tipo de personas asesinos ideológicos a sueldo -¿moderadores de Menéame?-, para que destrocen noticias que consideran críticas -no se sabe a santo de qué- inasumibles, a base de votos negativos y comentarios que, si tercia, llegan a incluir injurias, calumnias y amenazas, constituye un verdadero atentado terrorista a los valores democráticos. Esos que tantas vidas, dicho sea de paso, han costado en este país.
Todo surge con el enlace que un lector del Sinfuturo realiza de la entrada Ese molesto compañero llamado libertad a Menéame, artículo rebautizado en esta web como Lectores del diario Público votan masivamente en contra de un comentario que defiende la libertad de expresión.
A pesar de las advertencias de dos usuarios de Menéame…






