
Creo que para cualquiera, tenga Mac o no, el que su máquina sufra algún desperfecto no es nunca motivo de alegría. Más para aquellos precarios incautos (como yo) que un día se compraron un MacBook y que ahora, tras pasar casi un año de aquella dichosa adquisición, han visto como la zona del palmrest (donde apoyas las manos cuando escribes) se ha agrietado hasta tal punto que se ve las entrañas del aparato.
Ese es mi caso. Hace casi un año compre un MacBook en la Apple Store, un 10 a la atención telefónica y otro más a la velocidad del envío. Todo un año disfrutando de mi Mac hasta que hace unos meses descubrí unas betas oscuras y serpenteantes de inquietante aspecto bajo el trackpad: ”Bah, mi mac puede con todo” Nada más lejos de la realidad, a las pocas semanas las grietas se fueron ensanchando hasta el punto de que todo el palmrest se levantaba ¿Solución? La garantía limitada de Apple.
Lunes 2 de Febrero: Observé los papeles y comprobé satisfactoriamente que aún estaba en garantía (sólo por un mes) al momento llamé a Apple para que me informaran sobre los pasos a seguir muy amablemente el asistente telefónico me dijo que contactara a un servicio técnico especializado que hubiera en mi ciudad. Él mismo me ayudó a encontrarlo y a ponerme en contacto con él.
Martes 3 de Febrero: El servicio técnico de GoldenMac de Los Remedios en Sevilla se hizo cargo rápidamente de mi MacBook tras comprobar que realmente necesitaba una reparación (urgente) y tras firmar un par de papeles (para dar mi confirmación) y una pequeña charla amistosa (como si nos conociéramos de siempre) el dependiente me citó para hoy mismo, Viernes 6 de Febrero, avisándome de que las piezas las envían desde Holanda con el consiguiente retraso que ello conlleva. “El montaje tarda una media hora, lo peor es el envío, que lo realizan desde Holanda”.
Jueves 5 de Febrero: Llamada a GoldenMac para preguntar si estaría listo para el Viernes, para evitar ir si no estaba listo. “No sé si lo tendremos para la mañana, pero estará seguro para la tarde”.
Viernes 6 de Febrero: Nada más lejos de la realidad, puesto que hoy a las 10:00 de la mañana recibo un mensaje informando que mi reparación ya está efectuada y que cuando quiera puedo pasar a recoger el Mac. Me acerco ilusionado hasta la tienda a recogerlo y cual es mi sorpresa que al abrirlo ¡no solo le han cambiado el palmrest, sino el trackpad y el teclado! Imagino que la reparación efectuada estaría dentro de la línea de actuación, pero ¡vaya si me ha venido bien!
Hay opiniones para todos los gustos y mejores o peores experiencias pero la mía, con un MacBook en garantía limitada, ha sido realmente satisfactoria. Volvería a repetir sin ninguna duda… si no se tratara de mi tan preciado Mac…
Bravo por el servicio de reparación de GoldenMac.