
Estoy un poco enfadado. Parece que este año, Marca ha iniciado una campaña de diarrea ideológica, o como quieran ustedes llamarlo. La teoría del canguelo en Can Barça. Pase “el villarato”, que denuncien que si el Barça vive en las tres competiciones que juega o si los rivales pasan (cuando pasan) por encima del Madrid, sea porque existe un complot mundial contra el equipo blanco. Sí, hombre, el Barça lleva veinte años seguidos ganando la liga.
Pero ese berrinche tan desagradable me llena de indignidad cuando pasan del lamento arbitral (que, por otra parte, lo hacen y hacemos todos, ayer mismo me acordaba yo de la madre de algún árbitro) a asegurar que el rival está que se caga encima. Son varias las portadas y las páginas que insisten en el canguelo. Una palabra tan desagradable, además. Y que podríamos a aplicar a su eterno rival cuando pisó el Camp Nou como lo habría hecho el Numancia. Pequeñito, pequeñito, y cantarín. Hablamos del mejor Barça de la Historia, de números estratosféricos. ¿Se creen que la afición del Barcelona quiere ganar la liga? ¿Se creen que eso es lo que les importa, y no ver sobre el campo a un equipo legendario? Pero se empeñan en asegurar que este equipo en semifinales de la Copa de Europa tras eliminar a Olimpique de Lyon y al Bayern de Munich (por cierto, bestias negras del Madrid en los últimos años), en final de Copa del Rey tras eliminar a Atleti de Madrid y Espanyol, entre otros, y líder de la liga habiendo roto su tope histórico de victorias, este equipo, repito, de leyenda, que le debe estar quitando el sueño a Cruyff, se caga patas arriba.
Un respeto, por favor. Nadie aquí dice que las nueve copas de Europa del Real Madrid en verdad son de chocolate. Señores periodistas, dedíquense al Periodismo, por favor. Un respeto.





