Los blogs son una de las fuentes “alternativas” de información, pero su creciente influecia en la red los está consolidando hasta hacer de ellos algo oficial. Ahí están los ejemplos TechCrunch y ReadWriteWeb, integrados en The New York Times y The Washington Post, respectivamente.
Ante un tema candente o de gran importancia la gente acude a la red en busca de análisis, opinión y contextualización de la información que reciben; y los blogs suelen ser una de las fuentes consultadas. Sin embargo, con los blogs está sucediendo algo similar a los medios en internet: cada vez más gente consulta unos cuantos, siempre los mismos. Así es como éstos adquieren influencia y se hacen fuentes de información oficiales.
Ramón Salaverría, profesor de la Universidad de Navarra y autor del blog e-periodistas, hizo públicas, este verano, las conclusiones del estudio que realizó sobre los blogs periodísticos españoles más relevantes. Su segunda hipótesis confirmada, según sus resultados, era que “en lugar de ser sustitutivos de los medios tradicionales [...], los blogs periodísticos actúan en realidad como multiplicadores de la popularidad de aquéllos en la Red”.
Es decir, nos encontramos ante un panorama en el que los blogs periodísticos españoles más visitados amplifican la información oficial en lugar de ofrecer algo alternativo. Y si el Gobierno intenta transmitir calma sobre la crisis mundial, los medios (algunos) transmitirán sus palabras, multiplicadas por ciertos blogueros.
Así, las versiones oficiales se imponen en el auditorio, todos nos tranquilizamos y aquí no pasa nada. Éste es un ejemplo.
Ejemplo que tenemos que contextualizar con las palabras dichas por Zapatero en el cierre de la 64 Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en Madrid con las que el Presidente del Gobierno intentó transmitir calma y buenas intenciones. En su intervención, Zapateró apeló a los periodistas para que informasen “siendo conscientes de que tratan con un materia altamente sensible en momentos de inquietud”.
Como tenemos entre las manos una bomba a punto de explotar y todos tenemos interés en que no lo haga, llamamos a la calma y lo hacemos sin dudar en incluir publicidad de un banco que perdió 100 millones de € con la quiebra de Lehman Brothers. Tranquilo, majete, en tu sillón, tus dineros están a buen recaudo, no te dé por retirarlos.
¿Por qué tanto llamamiento a la calma por parte de Zapatero y los periodistas? A mí todo esto me recuerda al corralito argentino, cuando por falta de liquidez en los bancos se les prohibió a los argentinos retirar su dinero de ellos.
Ahora llaman a la calma y dicen que todo está seguro y asegurado para que no retiremos nuestro dinero. ¿Nos dejarán hacerlo cuando la nave esté bajo la línea de flotación?