Fútbol y política poco tienen en común. Sin embargo, TVE parece no tenerlo demasiado claro. Resulta que censuran el himno de España, porque todos sabíamos que el abucheo iba a ser sonrojante para nuestros dirigentes, Casa Real a la cabeza. Tras el descanso, TVE emite las imágenes “íntegras” del himno que no se mostraron por un error humano, dicen. Lo curioso es que el pitido ensordecedor con que ambas aficiones recibieron al himno, motivo del tijeretazo de TVE, se quedó tras pasar por el túnel de lavado en una mínima pitada postergada por el himno nacional. Curioso es también que en ese momento se incluyera la imagen de un seguidor del Athletic con la mano en el pecho, no sabemos si el seguidor realizó esa acción durante el himno o durante un lance cualquiera del partido, lo que no sería de extrañar, en lugar de que aparecieran las imágenes de los jugadores sobre el cesped, verdaderos protagonistas. Cuando se tienen 45 minutos para montar una secuencia de 10 segundos se hacen auténticas birguerías. Lo mejor de todo vino después, tras el partido, cuando se volvieron a emitir las imágenes del himno. Nuevo lavado de imagen a la secuencia, y ahora los pitidos ni tan siquiera se escuchan. Nuevamente se nos dice que las imágenes fueron tomadas tal cual se emitían en ese momento. TVE sigue haciendo de las suyas, mostrando un comportamiento nada democrático -la Constitución reconoce legítimas a las posturas que están en contra de la propia constitución- y manipulando. Que los seguidores blaugranas y vizcaínos son nacionalistas no es nada tan nuevo ni tan escandaloso como para que TVE tuviera que caer tan bajo.
Otro ejemplo de manipulación política fue la llevada a cabo por el señor Laporta, presidente del Barcelona, cuando fue entrevistado al término del partido por TVE. Laporta dijo que las aficiones habían dado un ejemplo de saber estar y de buen comportamiento ejemplar, y que los dos equipos habían mostrado su señorío sobre el césped. Claro, son pueblos hermanos. Lejos queda el latazo en la cabeza a Alves, el corte de mangas de Yayá Toure al público vasco, o las continuas patadas sin sentido del Athletic a los desquiciados jugadores barcelonistas.
Todo sea por engañar a la gente, cada uno barriendo hacia su terreno,unos para mostrar que toda España se siente español cuando no es así ni por asomo, otros intentando cambiar la realidad al intentar mostrar que los dos pueblos son hermanos por tener al mismo “enemigo” común.
Leyendo hoy ElPaís.com me he topado con una bonita noticia. Una tía del rey Mohammed VI de Marruecos y su séquito de matones, apalearon a la abogada Fátima Sabiri, por osar decir decir durante una discusión que “aquí todos los ciudadanos somos iguales ante la ley”. La policía, presente, no hizo nada por detener la paliza, sino que “sólo les suplicaban que fueran misericordiosos”. Pero lo gracioso no queda ahí. La familia real marroquí tiene “inmunidad” ante la justicia, por lo que Hafsa Amahzoun, la tía del rey, no será juzgada en ningún caso por la injusticia. En la misma noticia, más abajo, se recuerda otro caso similar acaecido anteriormente: Yacoubi, tío político del rey, disparó con su revólver a un policía que le interpeló tras constatar que se había saltado un semáforo.
Esa inmunidad ante la jusitica no es exclusiva de un régimen tan criticado por los países occidentales como el de Mohammed VI, además contrario a la libertad de información y censor. En España, la casa real también tiene inmunidad, “en sintonía con nuestro estado de democracia” , en el que el derecho fundamental es la igualdad -véase la diferencia de estos adjetivos con los del estado marroquí-. Una opacidad que no sólo se da en la Ley, sino también en el Congreso. El Congreso es un lugar donde, en teoría, la libertad de expresión campa a sus anchas. Incluso se puede hacer apología del terrorismo para que el debate político no presente restricciones, se dice. Sin embargo, no se puede cuestionar el papel de la casa real. ERC, por ello, ha denunciado a España ante el Tribunal de Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, debido a la negativa del Congreso a
tramitar preguntas e iniciativas parlamentarias sobre el Rey y la Casa Real. Todo se remonta a 2007, cuando ERC presentó un centenar de preguntas acerca de la Casa Real. Pero la Mesa del congreso, presidida por Manuel Marín, no admitió a trámite ninguna de las iniciativas con los votos de PSOE, PP y CiU, argumentando la condición de inviolable y no sujeto a responsabilidad que la Constitución española da al Rey.
Esta inviolabilidad también se ve reflejada en la libertad de prensa.De hecho, según Reporteros Sin Fronteras, España -el noveno país más rico del mundo-, está situado como el país número 57 en cuanto a libertad de prensa, por detrás de países como Jamaica, Malí, Namibia o Surinam, y la constante caída año tras año en dicha clasificación se debe en gran parte a los tabúes respecto a la realeza. Sentencias como las dictadas contra El Jueves por su famosa portada son un claro ejemplo de cómo actúa la censura en nuestro país.
En este lunes de pascua, conclusa la Semana Grande de Sevilla, estreno esta columna semanal, titulada A la orilla del Betis, que como todos sabrán es la denominación que los romanos dieron al río Guadalquivir. De modo que el hecho de que use este nombre para esta columna ya deja ver que versará principalmente sobre temas hispalenses. Pero no sólo eso, porque también daré la visión que desde las escaleras del Muelle de la Sal tenga de otros temas de más allá de las murallas de la ciudad.
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Así, me estreno con un asunto que ha dado muchísimo que hablar en Sevilla y en los pueblos colindantes, y del cual muchos de los que no sois de aquí habréis oído hablar si habéis estado atentos al segundo volumen de Radio Ruina. Hablo del Metro de Sevilla, ese medio de transporte durante más de tres décadas anhelado, y cuyo último proyecto de Línea 1 comenzó a construirse cinco años ha, y debería haber estado concluso hace casi tres.
Examen y aprobación que anticipadamente hace el censor gubernativo de ciertos escritos antes de darse a la imprenta
Imagen tomada de http://jimenosky.wordpress.com
Pues sí amig@s, eso dice el DRAE de la censura. Al menos en este país, la censura de los escritos antes de pasar por la imprenta no nos queda tan lejos. Para abrir boca os recomiendo por ejemplo oír los trucos del director de El Caso, Eugenio Suárez, que contaba en el programa La Ventana de la Cadena Ser a principios de febrero de este año, cómo tenía una orden del régimen de informar de tan sólo un crimen por semana, aunque se cometiesen muchísimos más en toda la geografía de nuestra España (Una, Grande, y Libre). El Caso era, como dice Gemma Nierga, la radiografía de una España que Franco quería esconder. Por eso se daba por semana un crimen, (Uno, Grande y Libre)
Pues igual que el régimen de Franco censuraba, muy cerquita de nuestro país, en Marruecos sin ir más lejos, existe una censura hoy por hoy parecida. El reciente aparecido blog P+DH (Periodismo más Derechos Humanos) ha hecho una entrevista al fotoperiodista de la agencia Reuters, Rafa Marchante. Hace un par de semanas se convertía en noticia por haber sido “expulsado” de Marruecos al no renovarse el permiso de trabajo en aquel país, tras publicar un reportaje para la revista Interviú, para la cual no tenía permiso de trabajo. La censura marroquí ha hecho bien su trabajo y la venta de su trabajo le ha costado cara
“En realidad lo que pasa es que mi trabajo molesta, y por eso se agarran a todo para expulsarme”
La entrevista es altamente recomendable verla y leerla, pues viene ilustrada por fotografías impactantes. Muestra una radiografía de la censura que el Estado de Marruecos impone. No se pueden esconder las vergüenzas del país en el que Rafa Marchante llevaba trabajando 3 años.
El pasado viernes, Esperanza Aguirre se acercó a contemplar algunas obras por Madrid durante la llamada “Noche de los Teatros”, un evento realizado en plena calle para celebrar así el Día Mundial del Teatro. Pero cual fue su sorpresa, cuando en lugar de halagos y aplausos la Presidenta de la Comunidad de Madrid recibió insultos y abucheos por parte de los asistentes, del tipo ”¡Fuera, fuera!”, “¡no a la privatización!”, “Aguirre te quiero, Aguirre te adoro, tengo tu foto en el inodoro”, “¡sanidad pública!” o “¡educación pública!”.
Telemadrid grabó ese momentazo, por el que algunas cadenas privadas nacionales llegaron a ofrecer 500 euros, ofertas que fueron rechazados “porque las imágenes carecían de interés informativo y por la mala calidad de su sonido”, según afirma Público que alegó Telemadrid. Por si fuera poco, misteriosamente esas imágenes no sólo no fueron publicadas, sino que además han “desaparecido”. Es muy raro que se pierda una cinta así., por lo que jamás sabremos qué sucedió en ese momento… O tal vez sí. Afortunadamente, en Sin Futuro Y Sin Un Duro abogamos por la libertad de información y no queremos dejar a nuestros lectores con la incógnita de saber lo que pasó. Por ello les ofrecemos las imágenes del momento en que Aguirre fue abucheada.
Que la profesión periodística es arriesgada, según el país en el que se trabaje es conocido por todos. Hasta ahora, el mejor arma de un periodista era la palabra, hablada o escrita, y difundida en cualquier soporte, ya sea texto, audio, vídeo o el tan consabido formato digital al que todos miramos con esperanza, como los americanos miran a Obama. Hay periodistas que arriesgan su vida y muchos la pierden todos los años, algunos de ellos víctimas de mafias, corrupciones y poderes surgidos de la infamia, que por mantener su status atentan contra la verdad publicada por periodistas honrados.
El abogado que fue asesinado junto a la periodista, yace en el suelo tras su asesinato. Foto 'Novaya Gazeta'
Esto en Rusia se ha acabado. Ahora los periodistas podrían convertirse en sus propios guardaespaldas y cambiar las palabras por las armas. Según publica hoy la Agencia Europa Press, tras el asesinato de un empleado, el periódico ruso ‘Novaya Gazeta’ pedirá al Servicio Federal de Seguridad ruso, licencias de armas para sus periodistas. El motivo es el asesinato de la periodista rusa de este medio, Anastasia Boburova, a plena luz del día el pasado día 19 en el centro de Moscú, junto al abogado Stanislav Markelov, que corrió igual suerte. Resulta ser controvertida esta situación, según cuenta el propio diario en un artículo que hoy aparece en su portada, pues este era el abogado que defendía a sus periodistas y llevaba el caso de Anna Politkóvskaya, otra periodista asesinada en 2006 de este mismo diario, crítica con la política del Kremlin y que en el momento de su muerte preparaba un artículo sobre las torturas rusas en en Chechenia.
Como decíamos, la seguridad de los periodistas en el mundo está en peligro. Según contaban a principios de Enero de 2008 Reporteros Sin Fronteras, en los últimos cinco años, el índice de asesinatos a miembros de la profesión periodística había aumentado un 244 %. El informe aseguraba entonces que alrededor del 90 por ciento de los asesinatos de periodistas “permanecen total oparcialmente impunes”.
Como bien dijo mi compañero Pablo López ayer, los tres temas más populares en este III Congreso de Nuevo Periodismo, amén de los citados en las conferencias, han sido la ausencia de wifi, la censura por parte de los responsables del Centro de Cirugía de Mínima Invasión Jesús Usón, y, cómo no, las azafatas (conocidas por los tuiteros como @azafatas).
Pues bien, en la mañana de este último día de Congreso, se encendió la ilusión de muchos de los tuiteros congresistas, cuando vieron que, efectivamente, una misteriosa @azafata les estaba siguiendo en Twitter. Durante toda la mañana ha estado tuiteando todo lo que iba sucediendo en el backstage de las conferencias, hasta que poco a poco nos íbamos acercando al final de la última jornada del Congreso.
Pero claro, todo tiene un fin. Por eso, como @azafata, y en nombre de todo el equipo de Sin Futuro y Sin Un Duro, os damos a todos las gracias por haber compartido estos días con nosotros, por habernos hecho reir y por habernos ayudado a pasar tres de los mejores días que siempre recordaremos.
Gracias a todos. Buena suerte y nos vemos en la próxima.
PS. Espero que sepáis encajar la broma, jajajajajaja.