Callejeros, volvió a triunfar por tercer año consecutivo en la gala de los Premios TP de Oro 2009, como Mejor Programa de Actualidad y Reportajes. Me quedo con una frase que sus presentadores han repetido en las tres galas en que subieron a recoger la estatuilla: “Todos somos callejeros”. Lo curioso es que el programa bien podría haber ganado en la categoría de mejor informativo, pues no existe ningún informativo que trate la información de un modo más honesto que el “cámara en mano”.
Hoy los informativos se han convertido en desinformativos, y para interpretar una noticia hay que estar tan pendiente de la locución como del logo de la cadena para saber hacia dónde nos quieren conducir. Incluso la gente sabe de antemano que va a ser engañada, y por eso acepta el juego que le tienden las cadenas eligiendo a aquella que le es más próxima ideológicamente. “Ya que me van a engañar, que me engañen según lo que yo quiero creer” pensamos, por lo que somos partícipe de la sinrazón.
Dicen que la ironía es el humor de los listos. Y la ironía que usan los listos para manipular a través de los medios al resto del vulgo roza incluso lo grotesco. Parece mentira que el único espacio que se llama a sí mismo como objetivo sea precisamente todo lo contrario.
Yo personalmente recomiendo ver los informativos de la cadena opuesta a vuestra ideología, para así ver su visión de la realidad y a partir de ahí poder juzgarla con mayor conocimiento. Así al menos se pueden llegar a conocer dos mentiras en lugar de una sola, lo que nos puede dar un poco más de emancipación intelectual.
Gran labor la de Callejeros mostrando a los listos las consecuencias de sus actos sobre el vulgo. Y recordemos, Callejeros no es un programa de humor, ¿entiendes listillo?.







