
El otro día me llegó el siguiente mensaje al móvil:
XXXX (Compañia telefónica al uso)
XXXX Info: La Ley 25/2007 obliga a que, como cliente de tarjeta, nos facilite sus datos personales en tiendas XXXX para no desactivar su línea en noviembre de 2009.
El sms no me sorprendió, por que ya me lo esperaba, pero si que me dejó con la mosca detrás de la oreja.
Veamos las cosas en contexto, la Ley 25/2007 en sus Disposiciones Generales dice:
LEY 25/2007, de 18 de octubre, de conservación de datos relativos a las comunicaciones electrónicas y a las redes públicas de comunicaciones.
Y en su preámbulo nos encontramos con la excusa para hacer esta ley:
La naturaleza neutra de los avances tecnológicos en telefonía y comunicaciones electrónicas no impide que su uso pueda derivarse hacia la consecución de fines indeseados, cuando no delictivos.
Vamos, lo que se ha llamado toda la vida pagar justos por pecadores. También hay que aclarar que esta ley sólo afecta a los usarios de móvil con tarjeta, ya que los usuarios de contrato se identifican al hacer el contrato
Llegado el caso de no-retorno en la modificación de la ley, por mucho que algunos se hayan quejado, yo me realizo algunas preguntas.
Si definitivamente esto va a ser un Gran Hermano, con cámaras en las calles, datos concisos de los usuarios, hasta ahora anónimos, de telefonía móvil e internet, ¿porqué son las compañias de telefonía las que recopilan nuestros datos en lugar de las Fuerzas de Seguridad, en el fondo las supuestas interesadas?
La respuesta es sencilla, el Gobierno se ahorra miles de euros en papeleo y las compañías telefónicas consiguen millones de datos de usuarios para seguir bombardeándonos con spam. Todos ganan menos los verdaderos afectados, los usuarios.
Y aquí llega lo kafkiano del caso. Me paso por la tienda XXXX más cercana, les digo que bien que quiero dar mis datos porque me obliga la ley y se da la siguiente conversación:
Yo: Si me identifico quiero que me den alguna garantía de que mis datos no van a ser usados con fines comerciales
Dependienta: Eso no es posible, sólo podemos darte el recibo.
Yo: Pues prefiero ir a la Guardia Civil a que me tomen los datos allí.
Dpt: Ve, te mandarán de vuelta aquí.
Yo: Entonces, ¿no tengo ninguna garantía de que mis datos van a ser proteguidos?
Dpt: Puedes no identificarte.
Yo: Así me quedo sin móvil.
Dpt: Es tu decisión.
Evidentemente me fui. Desanimado y viendo que el supuesto (siempre supuesto) bien común, prima más que la lógica me tendré que identificar para ser uno más del monton de supuestos delincuentes (recordemos el pago del Canon Digital)
Enlaces:
Ley 25/2007
Derecho.com (Resúmen de la Ley)
Expansión (Noticia identificación)