Por José Ramón Otero Roko. Publicado también en Cambio 16 , Cine Arte 16 y Diagonal.
El devenir creativo que han accionado las mujeres, sobre todo durante el último siglo, alcanzando un estatus a primera vista parecido en las artes, y en el mercado de las artes, al de los hombres, ha proyectado un rechazo en las capas menos informadas de la sociedad ante quienes, a día de hoy, siguen empeñados en visibilizar, con datos en la mano, la condición minorizada de la mujer en los procesos constituyentes, deliberativos y productores de la obra de arte, en este caso fílmica.
En la última década en España, en el siglo presente donde el discurso interesado de los sectores involutivos del cambio social presuponen que la igualdad de derecho aparca la toma en consideración del estado de la igualdad de hechos, sólo un 7% de las películas han sido dirigidas por una mujer, alcanzando a menos de un 4% de los presupuestos de producción. Un 15% ha sido guionizada por mujeres, un 17% producida y la incorporación de nuevas directoras ha retrocedido a casi la mitad en la presente década, de un 17% en los noventa del siglo pasado a sólo un 10% en los últimos años, mientras, paradójicamente, en las facultades del ramo la mayoría del alumnado son mujeres y obtienen mejores notas.
Los datos son para recapacitar. El Instituto de la Mujer presentó hace no mucho el informe “Mujeres y hombres en el cine español. Una investigación empírica”, del que hemos citado algunos de sus resultados, cuya autora es Fátima Arranz, profesora titular del departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense, confeccionado a partir de los anuarios del cine y bases de datos del periodo 2000-2006, del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) sobre un total de 871 películas, con una conclusión, cuanto más alta es la posición ocupacional, menor es la presencia de mujeres, sorprendentemente en una condición idéntica a la de muchos otros aspectos de la vida, en un mundo, el del cine, al que se le presupone unas costumbres más progresistas y de mayor vanguardia del cambio social que a otros ámbitos profesionales. Los hombres son casi la totalidad en las categorías laborales relacionadas con las funciones directivas, un 84,9%, artísticas, un 85,3% y técnicas, un 80,1%. Y por el contrario, las mujeres están más presentes en la categoría de profesionales especializados (peluquería, maquillaje y vestuario), un 75,5%. En el grupo de producción (productora delegada, ayudante de dirección) la proporción es 34% de mujeres y 66% de hombres. Continuar leyendo

En caso de que no se disponga de plataforma de publicación, Sin Futuro lo publicará en el blog. Todos los trabajos enviados serán publicados en el blog.



