No tengo por costumbre escribir en el blog sobre fútbol pero hoy voy a hacer una excepción sin que sirva de precedente. Y quiero hacerla para hablar de la Champions y del ambiente que se encontrará esta noche el Real Madrid en Anfield, quizás junto a Wembley y Old Trafford los campos más míticos de las islas británicas tanto por su historia como por la atmósfera que se vive en sus gradas en las grandes citas.
Anfield Road fue inaugurado un 28 de Septiembre de 1884, pero para sorpresa de todos su primer inquilino no fue el Liverpool sino el Everton. En un principio el estadio era propiedad de John Orrel, un cervecero de la ciudad que se lo arrendaba al Everton. Sin embargo pocos años después, en 1891, Anfield pasó a manos de John Houlding que subió el precio de alquiler y al no aceptarlo el Everton tuvo que dejar de disputar allí sus partidos. Houlding decidió crear un nuevo club que ocupase ese terreno de juego y así surgió el Liverpool Association Football Club.
Según fue pasando el tiempo el estadio fue aumentando su aforo hasta llegar a los 45.000 asientos actuales y se fueron realizando mejoras como la instalación de la luz o la colocación de localidades del color de la indumentaria.
Anfield tiene cuatro tribunas: Spion Kop, Main Stand (Tribuna Principal), Centenary Stand (Tribuna del Centenario) y Anfield Road (Camino de Anfield), cada una de ellas con su pedacito de historia y homenaje.
La Main Stand fue la primera grada que se construyó y la única que había en el campo originario. Posteriormente se edificó un lateral con el nombre de Anfield Road, ya que responde a la calle en la que se sitúa. La tribuna de Spion Kop fue un homenaje a una colina de Sudáfrica donde en 1900 durante la guerra anglo-boer murieron más de trescientos milicianos ingleses. El fondo que queda es el Centenary Stand que cambió su nombre en el centésimo aniversario de Anfield, dejándose de llamar Kemlyn Road.
Pero aquí no acaba todavía nuestro particular tour por el mítico estadio del Liverpool. Las puertas de Shankly son otro emblema del club. Se levantaron en 1982 para rendir homenaje a Bill Shankly, ex entrenador de los reds que acababa de fallecer recientemente. Sobre las puertas se puede leer la leyenda “You’ll Never Walk Alone” (“Nunca caminarás solo”), inspiradas en la canción de Gerry & The Pacemakers que los aficionados de Liverpool han adoptado como himno del equipo. No hay sensación más impresionante que ver a 45.000 almas entonando este cántico que lo llevan impreso en el corazón y que lo sienten como parte de ellos mismos.
Todo son símbolos. En la bocana de vestuarios, cuando los hombres de Juande y Rafa Benítez vayan a saltar al terreno de juego se encontrarán con un cartel que reza “This is Anfield” (“Esto es Anfield”). Más presión y más intimidación para los blancos, ya que el letrero les recuerda dónde están. Están en una de las cunas del fútbol, están en el estadio del Liverpool.
Sin duda el Real Madrid no lo tendrá nada fácil. Además de luchar contra su adversario lo hará contra todo un estadio que se dejarán sus gargantas como los jugadores se dejarán la piel. Esta noche se verá la magia de Anfield y la magia del Rey de Europa.

Anfield Road
e respaldase. Sus compañeros de equipo estuvieron bastante desacertados en los momentos decisivos del partido, lo que propició a la postre la debacle del ganador copero de la última edición. Eso sí, a su favor quedarán las anotaciones de los numerosos ojeadores NBA que asistieron a una nueva exhibición suya, tomando seguro buena nota de ello. La maldición de la Copa se volvió a cumplir con el ganador del año pasado, el DKV a casa. Es ya una premisa.
clásicas en el baloncesto del Viejo Continente, me refiero al enfrentamiento Real Madrid – Maccabi de Tel Aviv, que cumplía su trigésimo octava edición.
La llegada de Eduardo Inda a la dirección de Marca no parece haber hecho bien al periódico, que ha tenido que enfrentarse a todas estas críticas, 



