Me comentaba un compañero esta mañana que había experimentado la desgracia de leer en un periódico deportivo (creo que me dijo cuál era, pero omitiré el nombre para ahorrarle la humillación a alguien) un titular que contenía la expresión “jugar muy guapo”. El periodista en cuestión era un tipo que llevaba algunos años en plantilla y por tanto, me decía el compañero, no se explicaba cómo podía haber escrito esto.
No me sorprende. Tras unas risas y la posterior y profunda decepción, le sugería un titular para el 6-0 que se produjo esta última jornada de fútbol. Sin ánimos de ofender a nadie, y dedicado al periodista oculto cuyo medio no mencionaremos: “El Barça se corre en la cara del Málaga”.
¿Por qué no? Parece que ese lenguaje frío y construido con frases hechas que es el informativo (obviamente sucio en este caso, lleno de expresión, por eso de los deportes) se va a morir en manos de generaciones y generaciones de mentes vacías y poca sensibilidad para lo bello (que dirían los filósofos, delicatessen, delicatessen…), inquietudes que no van más allá del próximo reality, o la próxima película sobre Marisol. Así llega alguien, ve un partido y ante la belleza no tiene más palabras que “juegan guapo”. Pues sí. Guapo, cañero, mazo de bien. Por eso. Si la cosa va de informar, informemos. Si va de expresar, adelante. Pero expresemos de verdad, y no con expresiones como “juegan guapo”. Correrse, de vez en cuando, no está tan mal.




