¡Nuevo Alarma! es una publicación semanal mexicana, denominada en México como de “nota roja”: centrada en la información sucesos escabrosos y violentos para los que no se escatiman fotografías a todo color y abundantes en detalles sangrientos. El Caso en versión gore.
Yo la conocí en mi viaje a México hace 2 años y me quedé como muchos os quedaréis después de leer esta entrada y ver los vídeos. En la portada aparecía el cadáver de un hombre tirado bocabajo sobre un charco de sangre. El titular no lo recuerdo bien, pero decía algo así como que un joven chapero había asesinado a un sacedorte con el que mantenía frecuentes relaciones sexuales. En el ángulo superior derecho, destacado en un óvalo, aparecía el susodicho chapero, sin camiseta, sonriente ante la cámara y haciendo el signo de la victoria.
“¡No me jodas!”, fue lo que pensé durante los 5 minutos que estuve contemplando la portada en el kiosko. Mi perspectiva de occidental, español, estudiante de periodismo no podía encajar la información que aquella publicación ofrecía. Descarnada, sangrienta, sensacionalista, amarillista. 
Amarillo es precisamente uno de los colores predominantes de este pasquín. Junto con el negro, crea esa sensación de alerta instintiva que sentimos cuando contemplamos una avispa o un tigre. Allí está el peligro. O sus consecuencias. Las consecuencias de conducir borracho, de tener malas compañías o jugársela al narco.
Para conocer más sobre esta revista, su historia, funcionamiento y contenidos, aquí os dejo este documental, titulado Alarma! y estrenado en febrero durante el último Festival Internacional de Cine Contemporaneo de la Ciudad de México.
Dirigido por Santiago Stelley y Bernardo Loyola, el documental es perfecto para hacer una comparación entre los periodismos de uno y otro lado del Atlántico: el tratamiento de la muerte, las diferencias entre “sus” libertades de prensa e información y las “nuestras” o de los derechos al honor y la propia imagen.
Aquí os dejo las 4 primeras partes del documental, para ver las 4 siguientes pinchad aquí.
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